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junio 7, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Pazmiño, ¿un ex director de Inteligencia perseguido?

Mientras los narcotraficantes ingresan por el aire ecuatoriano con extraña libertad, la inseguridad jurídica toma cuerpo y para el que se atreve a señalar algo irregular retomar la vida normal se torna en algo muy difícil.

El ex director de Inteligencia del Ejército, coronel Mario Pazmiño este momento es perseguido o así lo parece por haber denunciado la presencia de una nave que habría estado al servicio del narcotráfico, una presencia de la que el ministro del Interior, José Serrano habría conocido ya a las 13:00 (una de la tarde) del último sábado y de la que hasta el martes nada sabíamos los ecuatorianos.

Para la ciudadanía resultó sorpresiva que una segunda avioneta de narcotraficantes haya ingresado en el país y que de su presencia solo lo haya hecho conocer un elemento no oficial (Mario Pazmiño) en mensajes de Twitter este martes.

Por lo mismo, por esa tardanza en informar, que ha sido justificada con “la preparación de un operativo”, de alguna manera las autoridades se ponen al filo de la sospecha.

Además, el tema de los radares chinos va a generar otra inquietud en el país. Tras la irrupción de la primera nave estrellada cerca de una playa manabita, se esperaba que los organismos de control aéreo y la Policía redoblen la vigilancia, pero no ha acontecido.

Ante la forma por demás extraña como ingresan sin obstáculos las avionetas ligadas al narcotráfico, no va a faltar quien recuerde la efectividad de las naves estadounidenses que desde la base de Manta cuidaban los cielos ecuatorianos.

En el país, el descubrimiento de la segunda nave, que habría llegado al país el día sábado (aunque Mario Pazmiño sitúa su llegada el viernes), generó una polémica y la adopción de medidas drásticas en contra de quien hizo pública la presencia del vehículo, una avioneta Cessna.

El ministro del Interior, José Serrano, anunció que va a enjuiciar penalmente a Mario Pazmiño, coronel (r) del Ejército, “por presuntamente atentar contra la seguridad del Estado y de un grupo de uniformados de las unidades de élite de la Policía”.

El ex director de Inteligencia del Ejército, según Serrano, difundió una información policial reservada respecto al aterrizaje de una avioneta, de matrícula ecuatoriana con bandera mexicana, en la provincia de Santa Elena que estaría vinculada al delito del narcotráfico.

Sin embargo, hay que anotar que el Ministro dio a entender que conocía desde la una de la tarde del arribo de la nave y la misma llegó horas más tarde, por lo que hay una contradicción: ¿Por qué no se hizo nada para detener a los ocupantes de la misma e investigarlos?

Sin embargo, en el país se impone algo macabro, la ley del más fuerte y su palabra es incuestionable. “Yo mismo pondré la denuncia. Pazmiño tendrá que informar y dar todos los datos de cómo obtuvo información de carácter reservado”.

¿Qué es lo que cometió el hombre al que van a enjuiciar? Pazmiño, exjefe de Inteligencia del Ejército, difundió a través de su cuenta de twitter @Coronelpazmino algunos de los mensajes que sirvieron para que se conozca de este hecho que no había trascendido públicamente. “El viernes ingresó en horas de la noche una avioneta sin ser detectada por radares chinos”, “La avioneta llegó a un hangar privado en el balneario de San Pablo a 25 km de Salinas” y “La avioneta tiene matricula mexicana”.

El ministro Serrano sostuvo que la divulgación de esta información habría frustrado la detención de al menos quince personas que estaban siendo investigadas por la Policía y la Fiscalía de la provincia de Santa Elena, y aseguró que algunos de los datos como la fecha de ingreso de la aeronave eran imprecisos.

José Serrano informó que a las 13:00 del pasado sábado se inició una indagación previa porque “de acuerdo a los sistemas de inteligencia y vigilancia, tuvimos la información de que una avioneta de manera irregular iba a ingresar al país y que presumiblemente estaría vinculada al narcotráfico”.

Como toda conferencia de prensa que tiene un tono de la mayor sobriedad, el secretario de Estado estaba acompañado del general Patricio Pazmiño, comandante del Distrito Metropolitano de Guayaquil, y Jaime Shambi, fiscal distrital de Santa Elena,

Aquí viene lo extraño. La avioneta es de marca Cessna con matrícula ecuatoriana HC-CMN, pero con una bandera mexicana pegada en la parte lateral izquierda, la cual aterrizó a las 17:45 del día sábado (en versión del mismo ministro) en la pista Mar Abierto, ubicada entre las comunas San Pablo y Morillo. Es decir, aterrizó cuatro horas 45 minutos después de conocer el hecho las autoridades.

No se conoce qué previsiones adoptaron estos policías y su ministro para blindar a la avioneta y sus ocupantes, a fin de que nadie se escabulla. Según Serrano, la pista, perteneciente a la compañía Hidroguayas tenía los permisos legales de operación. Está ubicada en los predios de propiedad de “un señor de apellido Bruzzone, donde hay dos hangares, en uno de los cuales estaba la aeronave”.

El ministro manifestó que los ocupantes de la avioneta aprovecharon la distracción colectiva por el juego de fútbol entre Ecuador y Argentina para arribar, pero que una vez que lo hicieron comenzó una serie de seguimientos policiales porque el objetivo, dijo, era la ubicación y detención de toda la organización delictiva.

Sobre esta reacción podemos creer que corresponde a una autoridad, pero al parecer el accionar de la Ley no se aseguró sobre el hecho de quien vino tripulando la Cessne, si había copiloto ( es casi seguro que sí) y que traían desde México, o no se ha precisado qué otro lugar de partida.

El ministro sigue hablando: “El coronel Pazmiño frustra este operativo, acaba de aniquilar esta operación, la Policía había ya montado todo un operativo para aprehender a los presuntos involucrados”.

El caso se encuentra en etapa de indagación previa por lo cual fiscal Shambi indicó que no se pueden revelar más detalles al respecto. Las investigaciones determinarán si tendría relación esta nave con la avioneta mexicana que se estrelló en la zona montañosa de Jama, en Manabí, y en donde murieron dos mexicanos y se halló la suma de un millón 300 mil dólares.

El vacío es evidente. Mario Pazmiño, posiblemente debió haber callado, pero entendemos que es un ecuatoriano que quería que supiesen que aquí en el país llega como si nada una avioneta y no se realiza (hasta ese momento lo parecía) ninguna acción.

¿Por qué no fueron detenidos los ocupantes en cuanto llegaron? ¿Por qué ese silencio oficial de varios días? Para que haya permanecido abandonada en el hangar la avioneta no solo que puede ocurrir que los presuntos narcos se sabían descubiertos, sino que además por el hecho de que la nave no traía los asientos posteriores se presume que habían venido a llevar el “producto”.

De ser así, en el aparato llegó mucho dinero. Si Mario Pazmiño no denunciaba al país de la presencia de la Cessna del hangar de Santa Elena, surge un cuestionario muy delicado ¿Qué garantiza que el operativo estaba muy adelantado?

¿Qué garantiza además que ese texto de twitter era suficiente para hacer huir a los antisociales quienes estaban ocupados en su misión delincuencial?

Serrano quiere que Pazmiño le entregue el nombre de quien le dio los datos al ex director de Inteligencia militar. ¿Qué tiene que ver eso con el fin preciso de la policía que es precautelar el hecho delictivo? Ojalá no se produzca una vendetta. El clima a favor de los que denuncian en el país no existe.

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