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enero 9, 2014 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

País de campañas y cero fiscalizaciones

La campaña para elección de las dignidades del poder seccional se inició con el aparente gran suceso de un presidente metido a recomendar, divulgar y promover a los candidatos de su país.

Esto significa no solo falta de ética en la campaña que se vive en Ecuador, donde el poder central gasta recursos a nombre de la revolución, sino que los candidatos que tiene alianza país son débiles, pues si fueran fuertes no necesitaran del padrinazgo presidencial.

Pudimos apreciar una primera intervención de la candidata a alcaldesa de Guayaquil, Viviana Bonilla. Más allá del respeto que se merece una mujer, creo que Jaime Nebot va a tener un camino desbrozado en cuanto a oratoria. La dama dijo: la obra municipal ha llegado a algunos lugares, esos estarán agradecidos y a otros lugares no ha llegado.

En este discurso establecemos una lógica elemental, con un ejemplo similar: “a unos lugares ha llegado el Sol, esos sitios estarán alumbrados y a otros lugares no ha llegado”. Nada nuevo, nada que inspire la idea de un discurso que alimente con ideas diferentes a las clases populares.

A Bonilla, a quien seguramente Correa le aconsejó que con las masas no hace falta ser un orador agudo, le faltó de todas maneras una frase indispensable para rematar su idea: “nuestra administración va a centrarse en esos lugares olvidados, etc”. Bueno, tal vez lo dijo después en otra parte, pero el noticiero de las veinte horas del lunes nos mostró un discurso pobre, de ideas aisladas. Nebot no es el gran orador, pero lo que suele exteriorizar lo hace con luces suficientes como para hacer ver pálida y verde a la elegida de Correa, que hasta aquí ha corrido con suerte en la Gobernación.

En Quito, la cosa está más peleada. No porque Barrera sí tenga un buen discurso, sino porque éste se halla en el sillón alcaldicio con todas las ventajas que eso presupone.

Mauricio Rodas sigue creciendoy empieza a evidenciarse que sí valió la pena la sociedad de su tienda política, Suma, con el movimiento Vive, de Antonio Ricaurte, pues los seguidores de Ricaurte, que al principio aspiraban que éste sea el Alcalde, a estas horas ya comprendieron que no fue mala estrategia del ex concejal dejar el paso a Rodas, pues el accionar de éste le muestra como el único elemento capaz de contender con éxito frente al derroche de recursos y entramado de Alianza País.

Ya veremos más adelante las incidencias de la campaña, que en estos días es el tema más sonado, aunque no deja de llamar la atención la irregularidad del Fiscal, Galo Chiriboga, quien chateó como un hombre de afectos (hacia una empresa posiblemente morosa, Empagran) con un perseguido de la Justicia, Pedro Delgado, primo del Presidente, aquel que fugó tras el escandaloso e ilegal préstamo al argentino Duzac.

En días anteriores, el Contralor del Estado, Carlos Polit, reveló que en el país su institución ha realizado mil trecientas denuncias de peculado contra malos funcionarios y la Fiscalía ha dejado pasar esos entuertos. Ya se sabe que en el país no hay Fiscalización. Puede ser un país de candidatos y de discursos pobres, pero de Fiscalización nada. Galo Chiriboga sale debiendo, pues más bien es abogado de empresas que tienen que cumplir con sus compromisos. Un Fiscal así debería renunciar.

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