2
enero 8, 2015 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Los hijos le crecen a China

Dada su proyección de gran potencia mundial, única contestataria del poder que en las últimas generaciones detenta Estados Unidos, China se prepara a ser el “gran hermano” que está dispuesto a tender la mano a sus aliados.

Hace pocos días, Rafael Correa, que no deja de sorprender con sus agendas de viajes y, ahora, también con su palpable humildad ahora que los precios del petróleo se muestran volátiles, viajó a Pekín a intentar acuerdos que signifiquen salir del atolladero económico.

¿Atolladero económico? Pero si hace un año, en una sabatina, el líder se rio de los ilusos que concebían que la economía del país conducido por un economista pueda tambalearse por cualquier veleidad de los precios petroleros, “porque Ecuador no depende de la producción y venta del petróleo, nosotros hemos cambiado la matriz productiva”, palabras que sonaban hermosas, “cambiado la matriz productiva”, este Gobierno realmente ha revolucionado la economía nacional, qué importa que cree e instaure ministerios a diestra y siniestra, qué importa que se gaste más de mil millones de dólares en propaganda, que importa que cada presupuesto general del estado quede multiplicado año a año frente a los presupuestitos de la partidocracia, eso es lo que pensaron los fanat… perdón los seguidores del incomparable de Carondelet.

Pero, ahora, cuando los precios del barril de crudo amenazan regresar a Ecuador a esos tiempos que León, Sixto, Borja, Bucaram, Gutiérrez, solo tenían presupuestos para hacer las obras elementales y sin propaganda, (barriles de 18 a 24 dólares), el economista se halla enfrascado en endeudar al país, y consigue que China refresque las arcas con cinco mil millones de dólares, monto cuyo compromiso de pago desconocemos en cuanto a efectivo o productos, es decir ¿corresponderá a un compromiso sin agiotismo?, ¿a un trueque por producción petrolera a largo plazo?, ¿a respaldo político abierto con miras al nuevo mapa geopolítico (donde China es protagonista)?

Se desconoce cuál es el compromiso que firmó el emperador criollo, lo que sí sabemos es que China va a tener una nueva etapa que se compadece, es decir que va a tono, con su nueva etapa de “gran hermano” o “papá” del sector revolucionario. De tal manera que no nos va a sorprender que en próximos episodios sea Nicolás Maduro el ilustre visitante del palacio pekinés. Se halla tan necesitado de una salida económica el transportista llanero que desde luego la potencia oriental no lo va a cerrar las puertas y además tiene la oportunidad de consolidarse regionalmente.

Esos dos líderes de países donde la economía fue alegremente manejada serán puestos en el bolsillo del régimen milenario, pero no se crea que Evo y Danielito, Morales y Ortega, van a ser indiferentes a la posibilidad de financiar sus proyectos. Derrochones como Correa y Maduro no han sido, pero tampoco es que puedan darse el lujo de soberbiar una generosa ayuda china, sin que dejemos de atribuirles la probable capacidad de desenvolverse por sus propios medios.

En todo caso, el presidente ecuatoriano debe ser transparente y detallar cuáles son las condiciones impuestas por el benefactor, nos permitimos llamar así al prestamista, para poder cumplir sus compromisos con el gigantesco cuerpo burocrático creado por la revolución ciudadana, que pueda aceitar la máquina electoral que le permitiría una nada ética reelección (la Constitución lo prohíbe), además, que le permita mantener el caro y ostentoso programa publicitario, que lo ha convertido en el mejor presidente de todos los tiempos. Si la publicidad lo dice…

Click to share thisClick to share this