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octubre 1, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Lasso, madurez política y visión de estadista

El ya oficialmente candidato del Movimiento Creando Oportunidades (CREO), Guillermo Lasso Mendoza, tuvo en Portoviejo, el sábado 29 de Septiembre, una presentación muy lúcida y con un contenido que anticipa unatrayectoria política sobrio, sin estridencias, con verdad y sin amarguras, sin apelar a la revancha social como el camino para el futuro de los más jóvenes del país.

La Convención Nacional de CREO, realizada en La Quinta D Guillemle presentó a Guillermo Lasso como su candidato para la próxima contienda electoral, que culmina el 17 de febrero de 2013.

Lasso, un hombre franco, que no pretende impactarnos con actitudes histriónicas, negando que iba a ser el portaestandarte de CREO no sorprendió con ese hacerse rogar, ese tratar de que el Movimiento le haga varias visitas para que acepte su proposición.

Aunque en el Movimiento de Gobierno (Alianza País) los verdes no saben todavía si aceptará el gobernante ecuatoriano la postulación (¿lo creen ustedes?), que seguramente tratarán de hacerlo de una manera rimbombante, tirándose de un helicóptero (pues imitador de Abdalá sí es), o pidiéndole perdón algún general de Policía por “el secuestro” del cual fue objeto hace dos años, o bueno alguien que tiene el corazón populista ya estará pensando, ya habrá pensado en algo de gran impacto, mientras tanto que se presenten los otros, tú Rafa deja para el último “la sorpresa”.

Lasso ha sido el primer candidato en llegar al escenario y lo ha hecho con visión de estadista. En ningún momento le hemos escuchado decir que los de este lado son buenos y los del otro malos y que él los esquilmará en su mandato. Está pensando en función de país, de sociedad ecuatoriana, no de la eterna pugna derecha vs. Izquierda o ricos vs. Pobres, él rebasó ese nivel de inmadurez política que lo único que hace es dividir al país.

Vemos que Lasso ha sido fiel al eslogan o al nombre del movimiento que le patrocina, pues evidentemente quiere crear oportunidades.

Las siete mil personas que llegaron a la Quinta Guillem y coparon sus instalaciones con camisetas, banderas y pancartas para vivar al flamante candidato que llevará el liderazgo de la lista 21 en la papeleta electoral.

Como diferencia con los momentos políticos actuales, Lasso evitó manipular la sensibilidad de la gente poniendo a su sector como los buenos y a otros sectores como los malos. La polémica no es su forma de llamar la atención y menos la ofensa a los que no piensan como él. Mucho menos todavía la ofensa para el periodismo, como está ocurriendo justo en este momento y desde hace unos cuatro años en el país.

Por eso, los analistas hacen bien en señalar que el discurso de este economista estuvo matizado por lo social, y se centró en la pobreza, en la inseguridad, en el alto costo de la vida. Lo político tuvo una ligera presencia y se diría que lo dejó entre líneas.

Todavía resuena como parte del contenido que descorrió su intervención: “Quiero, con toda la fuerza de mi ser, trabajar para transformar su realidad (refiriéndose a la colectividad). Y quiero que me escuchen: ¡juntos ganaremos las próximas elecciones! Aspiro a ser presidente del Ecuador, porque tengo la capacidad, la fuerza y las ideas para llevarlos a ese otro Ecuador que sí es posible, el Ecuador de las oportunidades”.

Lasso se centró en algo muy importante, el posible cambio de vida del pueblo, no en la confrontación entre los de esta orilla y los de la otra orilla. “Mi gobierno promoverá el emprendimiento y para ello vamos a eliminar el exceso de trámites que hoy son una traba para los emprendedores, para todos los emprendedores. Y vamos a reducir los impuestos, porque ustedes tienen derecho a gozar el fruto de su trabajo honrado, vamos a liberar el potencial creativo de nuestra gente. En nuestro modelo de desarrollo, ustedes, cada uno de ustedes, serán los protagonistas. Para tener un Ecuador que les permita a todos ganarse la vida y generar empleo, con libertad y responsabilidad”, dijo Lasso, quien arrancó el aplauso de sus simpatizantes.

Dijo algo esclarecedor y que se lo debe registrar a fin de que no haya resquemores sobre la eventual llegada de este político al Poder: “A los servidores públicos quiero decirles que en mi gobierno no usaremos la arbitraria figura de la renuncia obligatoria. Desde ya les digo que contarán con mi permanente respeto a su carrera profesional”.

Sobre promesas de cambio en cuanto a ayuda a los sectores depauperizados, se comprometió a mantener el bono de desarrollo humano, pero con un incremento de 50 dólares. Y seguir con las escuelas del milenio.

Uno de los compromisos que tranquiliza al sector joven de la población es que a los universitarios que se quedaron fuera de los centros de estudios cerrados, les ofreció soluciones. “La educación no se mejora por decreto, a control remoto, de la noche a la mañana. En este país hay miles de jóvenes valiosos que se quedaron sin carrera universitaria, sin futuro, sin aspiraciones. Ecuador les debe una oportunidad. Y escúchenme: vamos a dársela. A ustedes, a todos los jóvenes”. “No estigmatizaremos a los maestros, porque estos merecen respeto y consideración”, refirió el exbanquero.

En ningún momento ofendió al poder de turno, pero necesariamente trazó distancias con éste en cuanto a su estilo de proceder, pues aseguró que su relación con el pueblo y con los opositores será de respeto y que no llegará a la prepotencia para solucionar las diferencias en el modo de actuar o de pensar.

Sobre las instituciones del Estado, no dejó de referirse a la Justicia como una de las funciones que más deben comprometerse para mejorar las condiciones de inseguridad en que viven los ecuatorianos. “En mi gobierno los delincuentes irán presos, los sicarios irán a la cárcel, los secuestradores estarán bajo rejas y los ladrones, especialmente aquellos que se enriquecen con fondos públicos, irán a parar al calabozo”.

Cualquiera puede entender que Guillermo Lasso Mendoza tiene una visión diferente de mandato. Se advierte que es un demócrata y esa madurez política es un primer paso para mejorar la calidad de relaciones entre los ecuatorianos de todos los sectores.

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