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enero 30, 2014 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

LA REFORMA MIGRATORIA DEL PRESIDENTE OBAMA

Editorialista Invitado, José Ramón Alvarez

Nueva York.- Han transcurrido 5 años al frente del gobierno mas poderoso del mundo y el Presidente Barack Obama debe estar perfectamente consciente que no es lo mismo ser candidato presidencial que ser Presidente.

Durante sus dos campañas cortegeó al voto hispano prometiendo lo que sabía era difícil de cumplir. Su primer campaña se concentró en ofrecer detener las redadas – o por lo menos reducir el terror a las redadas – algo que hoy sabe no cumplió; habiéndose convertido en el primer mandatario que mas indocumentados ha deportado, en la historia de esta nación.

La Agencia Federal encargada de apresar y deportar indocumentados, no solamente actúa contra los inmigrantes envueltos en crimenes y violaciones a la ley, sino que actúa contra las empresas y negocios que permiten trabajar a indocumentados.

La situación real del Presidente Obama es que en calidad de Senador votó a favor de la construcción del muro en la frontera sur. Su presente falta de decisión para emitir una orden ejecutiva que detenga las redadas, y la consecuente deportación, es una medida para satisfacer al voto anglosajón con criterio anti inmigrante y un temor a enfrentar las fuerzas anti-inmigrantes de ambos partidos en el Congresso.

A mediados de su primer período presidencial, y dado que ya se veía que no cumpliría su promesa de arreglar la situación de los 12 millones de inmigrantes, nació en Estados Unidos el movimiento de los “dreamers” conformado por los hijos de inmigrantes que, hace mucho tiempo, llegaron a esta nación, acompañando a sus padres y lograron un nivel educativo que los ha preparado para servir a este país, en todos los niveles de la vidad moderna y tecnológica. La ciudadanía conoce cuánto han contribuido los “dreamers” al debate inmigratorio a través de sus acciones pacíficas y con altura.

El 15 de Junio de 2012 el gobierno de Barack Obama anunció que ofrecería a muchos estudiantes elegibles la “accion diferida” que los protegerá, temporalmente, de la deportación y les dará la oportunidad de vivir y trabajar legalmente en los Estados Unidos.

En su defensa, debemos reconocer que Barack Obama nunca prometió “legalizar” a los ciudadanos que han ingresado al país sin la debida documentación. Revisando las grabaciones magnetofónicas del Programa “Al Punto”, producido por Univisión, con el periodista Jorge Ramos, lo único que Barack Obama prometió fue que ..... procuraría presentar al Congreso un Proyecto de Reforma a la actual Ley de Inmigración en términos humanitarios para evitar la separación familiar; cuando un padre y/o su esposa son detenidos por los agentes del ICE ( U.S. Immigration & Customs Enforcement) hasta que se determina su deportación.

Después de esa promesa ha transcurrido mucho tiempo y los intentos por solucionar el problema se han agigantado; y, en ocasiones, parecen estancarse. Uno de los principales inconvenientes reside en si la legalización viene ( o no ) acompañada de la ciudadanía. Lo cual, a nuestro criterio, no debe ser un obstáculo. Primero que se otorgue la residencia legal y después se seguiría el trámite normal de adquirir la ciudadanía luego de un comprobado período de permanencia, dentro del marco legal, como estipula la ley actual. Las corrientes anti-inmigrante de ambos partidos tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, parecen estar ganando terreno, diluyendo la decisión. En declaraciones para la prensa, un senador republicano manifestó que si hoy se legaliza a 12 millones, repitiendo el procedimiento del Presidente Reagan en 1986-87, después de 10 años el Congreso estaría enfrentando la necesidad de legalizar a otros 10 millones. La solución para muchos, es reforzar la frontera.

En conclusión, desde este espacio, exhortamos al liderazgo hispano a no claudicar en sus aspiraciones. El principal argumento debe ser el de los “dreamers”. Eso ya fue un logro. Necesitamos un proyecto de ley que garantice y permita a todos los indocumentados capacitados y sin antecentes criminales, a laborar libremente y sin preocupaciones, para tratar de lograr un mejor nivel de vida para sus familiares e integrarse plenamente a esta sociedad de consumo, base y principio del sistema económico estadounidense, al tiempo que continuar contribuyendo al progreso y adelanto de esta gran nación formada --originalmente-- por inmigrantes de todas partes del mundo.

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