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mayo 9, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

La nueva justicia depende de acciones secundarias

Los ecuatorianos asistimos a una inauguración de la Justicia que iba a sentar “precedentes históricos”, la jornada aquella que el propio Presidente de la República presentó a su Consejo Transitorio de la Judicatura. Por fin tendríamos eso que nos faltó durante la larga noche los oprobiosos años del neoliberalismo. Amén de que el mismo jefe de Estado dijo que necesitaba mandarle mano para que funcione.

Pero, resulta que en su estreno, con un mega juicio que puso contra las cuerdas al diario El Universo y luego a los autores de El Gran Hermano (Juan Carlos Calderón y Christian Zurita) la justicia se tornó en una dama que cohabitaba con otros poderes. O, peor aún, se llegó a sospechar que esa justicia estaba debajo del poder Ejecutivo.

Los casos sobre el juicio a un periódico varios periodistas (los del Gran Hermano) destapó la realidad: la nueva justicia todavía parece ganarle a la vieja en malicia y pecados.

El caso El Universo tiene sus derivados. Por ejemplo el caso Paredes y el caso Chucky Seven. Paredes adquirió una oscura fama por haber dictaminado sin leer el dijo que en una noche lo hizo) y sin escribir la sentencia contra el diario.

Chucky Seven es un pendrive del que se envió al escritorio de Juan Paredes la sentencia ya redactada. Razones suficientes para creer que la larga noche neoliberal se queda corta en cuanto a bizarría. No se había visto cosas así.

Pero, vamos por partes, sin satanizar. La Justicia no debe omitir su acción por razones secundarias. Y menos la nueva justicia, de la que han hablado no solo el Gobierno y el Consejo Transitorio de la Judicatura.

También han hablado sobradamente los largos minutos de propaganda en la que nos prometen un cambio en la aplicación de las leyes y, más todavía, han hablado los cientos de miles de dólares que se erogan para vender la idea de que “esa nueva justicia” hará ese cambio.

Pero, la nueva justicia no termina de llegar. El Fiscal que tomó la declaración de la ex jueza Mónica Encalada alude que el documento que presentó ella, un vídeo, no tiene validez jurídica, pues “no hubo autorización judicial para ese cometido”.

Solo que el Fiscal olvida que quien procedió a realizar esa grabación era justamente una magistrada judicial en esos momentos. Es decir persona autorizada.

Pero, al margen de eso, lo que interesa es el contenido del video. El juez que resolvió que el diario El Universo debe pagar 40 millones de dólares, Juan Paredes, aparece en la grabación de la magistrada Encalada, y en el contenido del mismo hablan sobre la elaboración de la sentencia contra el Diario porteño.

Tras la difusión del video en el que el juez de bolsillo Paredes admite que recibió la sentencia del bullado caso ya redactada en un pendrive, la defensa de El Universo envió a la Fiscalía distrital del Guayas un escrito en el que solicita seis diligencias dentro de la indagación previa que se sigue en su contra por prevaricato y falsedad ideológica.

El juez temporal, Paredes debe tener atrás suyo una defensa muy bien organizada y pagada por grandes intereses. Dejarlo solo equivaldría a dejar al descubierto una presunta maniobra que sale peligrosa para la imagen de los Gutemberg y Alemberg Vera, aparte de sus coadyuvantes.

Es cierto que Paredes resultó un pelele utilizado por un buffet para condenar sin escrúpulos a los directivos y al ex editor de Opinión del Diario guayaquileño a tres años de cárcel y al pago de $ 30 millones; y a la Compañía El Universo al pago de otros $ 10 millones, dentro de la querella por injurias que puso el Presidente de la república.

Pero a ese juez que desde el principio se lo notó manejable, ahora que hay una grabación, la misma que refleja sus pocas luces en cuanto a picardía (como toda persona utilizada), hay que defenderle.

Y, uno de los recursos puedes ser las acciones secundarias, como decir que “no tiene validez legal lo que consta en el video”.

La grabación fue realizada el pasado 30 de enero por la ex magistrada Mónica Encalada, quien no solamente la presentó a la prensa en días anteriores a la audiencia a la que compareció para testificar, sino que la envió a la Fiscalía el pasado viernes.

El caso El Universo tal como se han ventilado los procedimientos y el sistema, es un caso en el que existe presunta corrupción judicial. Es lamentable que se invoquen minucias de la ley para evitar que se sancione a infractores de la Justicia que han firmado una sentencia que fue preparada por una de las partes.

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