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noviembre 6, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

La fórmula Lasso - Tituaña suma votos

Intentar descalificar a Auki Tituaña, por haber aceptado ser binomio de Guillermo Lasso, con actitudes que parten desde su propia etnia indígena, decidiendo inclusive la expulsión de la Conaie, es una muestra más de la mentalidad sectaria, del provincialismo, que viven algunos supuestos líderes políticos del indigenado.

Es muy válida la participación de Tituaña como binomio de Lasso. El presidenciable de CREO seguramente vio en el dirigente imbabureño una gran autenticidad en su deseo de ser un servidor del país; una dedicación al trabajo, una gran representatividad que suscita respeto en su etnia y que se consolidó con sus funciones como Alcalde de Cotacachi.

El derecho de Tituaña de competir como binomio de Lasso no pueden quitarle aquellos que en cambio no han expulsado a esos indígenas que tienen cargo y salario gubernamental y que se callaron cuando el Gobierno atacó la marcha del indigenado a Quito.

Los indígenas deben participar de la sociedad nacional con los mismos deberes y derechos que tenemos todos los ecuatorianos. Limitar las acciones solo a candidaturas aprobadas por la etnia, significa ser esclavos de la sectorización y, por lo tanto, extraños a los avances que pueden darse desde el concepto país y sociedad ecuatoriana como una unidad.

Ninguna agrupación blanca llamaría a Lasso “un traidor” por escoger a Tituaña como su compañero de fórmula para el evento electoral del 17 de febrero de 2013, haciendo una revisión de actitudes de las diferentes fuerzas que respaldan a Lasso.

Cierto es que, democráticamente, varias agrupaciones cuya matriz es CREO tenían expectativas sobre otro candidato a la Vicepresidencia. Algunos opinan que se pudo escoger a un postulante de los sectores intelectuales, otros se mantienen en que la fuerza del vicepresidente debe ser lo social, inclusive dentro del mismo indigenado se habló de Lourdes Tibán, una asambleísta luchadora y con destacable presencia en los medios.

Pero, AukiTituaña representa las mejores cualidades de su raza: franco, trabajador, luchador, conocedor de los problemas indígenas. Bien dijo Guillermo Lasso que su tienda política ha elegido a Tituaña para que lleve adelante proyectos en favor del indigenado, aparte de mantener el trabajo social que lleva adelante el vicepresidente Moreno.

La política no debe atomizar a las fuerzas sociales, debe ser incluyente y un hombre como AukiTituaña puede servir de puente entre sectores que necesitan del trabajo social y el eventual Gobierno de Lasso.

Por otro lado, los compañeros de Tituaña en la Conaie son los llamados a reconocer que los dos últimos gobiernos (de Gutiérrez y Correa) sus compañeros han tenido un acercamiento al poder, aunque en el caso de Correa terminaron varios distanciamientos por la política minera del Presidente, por los constantes ataques a los pronunciamientos democráticosde la etnia y por el poco apoyo que ha tenido ésta respecto a sus programas sociales.

Lasso es un convencido de que nadie mejor para conocer y tratar de solucionar los problemas indígenas que un indígena de valores cívicos. Tituaña, por su lado, comprende que algunas reacciones en contra de su candidatura iban a producirse, pero confía que no tardarán en comprender sobre las ventajas que obtendríanlos más reacios representantes de la raza ancestral en el caso de salir favorecida la papeleta de la tienda 21, con el voto popular.

Tituaña debe ingresar en la competencia con la seguridad de encontrar nuevos y mejores derroteros para sus hermanos de raza. Mientras mayor sea la convicción que demuestre el representante imbabureño, mayor respeto generará en su entorno y en las tiendas rivales.

Lasso está convencido que AukiTituaña representará un factor de suma a los votos que necesita para forzar al ballotage en Ecuador, algo que en cambio teme Correa, pues sabe que en segunda vuelta el opositor tendrá un gran apoyo.

Por otro lado, el pronunciamiento de Tituaña, aceptando postularse con Lasso, se ha realizado a tiempo. No cabía alargar el suspenso, como lo hace Correa, que aún está estudiando aceptar la “propuesta de Alianza País” para nominarle su candidato presidencial.

Ustedes saben compatriotas que el Presidente ha vivido todos estos años en campaña y ha hecho una Constitución que le sirva para sus fines reelectoreros, entonces no debe pensar mucho y sí esperamos que “nos sorprenda” con su aceptación.

El indigenado debe estar en una posición orgullosa porque uno de sus hermanos sea el binomio de una de las principales candidaturas a la Presidencia de la República. Ecuador no debe fragmentarse con sectarismos raciales, políticos, socioeconómicos y menos religiosos.

Nuestro país no debe tener un Gobierno para los blancos, otro para los negros y otro para los indios. Debe tener un Presidente para todos, que respete la interculturalidad, las situaciones económicas, que interprete las aspiraciones de las diferentes colectividades y que no maquine humillar y destruir a una de ellas para supuestamente beneficiar a otro de los sectores.

Lasso-Tituaña presentan un perfil democrático. Deben salir fortalecidos tras el desafío de encontrar, en equipo, los diferentes problemas del país que generen soluciones y, por lo tanto, señale rumbos a su trabajo.

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