0
marzo 20, 2013 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

La fantasía desquiciada del Interino venezolano

Día que abre la boca Nicolás Maduro, día que se escuchan incoherencias. Este es un candidato que a falta de originalidad (ya que es un imitador supino del fallecido presidente Chávez), tiene un discurso que combina el odio a la oposición con el manejo de escenarios inverosímiles.

Los que aman el sistema revolucionario creado por Hugo Chávez no podrían tolerar el sinnúmero de contradicciones en las que incurre un hombre caracterizado por señalar falsedades o a su vez temas que se le vienen a su imaginación.

El último, ocurrido ayer, lunes, sobrepasa la lógica kafkiana: “El mandatario interino de Venezuela denunció un complot de la CIA contra el candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles. Maduro alertó a Obama sobre un plan para asesinar al político contra el que va a enfrentarse el 14 de Abril”.

Esto lo dice justo cuando la víspera, el domingo, había señalado que hay un contubernio entre Capriles y las fuerzas imperialistas. Es decir la total contradicción se exterioriza en 24 horas.

Una de las grandes mentiras que dio a conocer Nicolás Maduro, justamente en vísperas de la muerte de Hugo Chávez fue haber señalado que el difunto mandatario “participó en un gabinete de cinco horas y emdia”, algo tan improbable, ya que a la vista el Comandante no estaba disponible para aguantar dos minutos de interrupción a su descanso, no digamos más de cinco horas”.

En otra de sus intervenciones, durante los días del luto por la muerte de Hugo Chávez, Nicolás Maduro culpó a Estados Unidos de haber inoculado el cáncer al presidente fallecido. Algo muy absurdo y que, de haber sido así, respecto a presuntos enemigos de la Unión Americana, ya hubiesen sido víctimas de un experimento igual los informales líderes del medio oriente como Mahamud Amadineyah (Irán) o el propio carnicero de Siria, Bashar al Assad.

Sigamos con ese contrasentido, EEUU fraguando la eliminación de Capriles: El presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, alertó el domingo al mandatario estadounidense, Barack Obama, de que "funcionarios del Pentágono y de la CIA", junto a los ex embajadores Roger Noriega y Otto Reich, están detrás de planes para asesinar al candidato opositor, Henrique Capriles.

"Yo le hago un llamado al presidente Barack Obama desde aquí, al Gobierno de los Estados Unidos responsablemente. Roger Noriega, Otto Reich, funcionarios del Pentágono y de la CIA están detrás de un plan para asesinar al candidato presidencial de la derecha venezolana para crear un caos en Venezuela", señaló.

En una entrevista con el ex vicepresidente y periodista José Vicente Rangel transmitida por el canal privado Televen, Maduro dijo que tiene "información de muy buena fuente" de que estos planes tienen por objetivo "echarle la culpa al Gobierno bolivariano y crear un caos en Venezuela".

Nicolás Maduro debiera presentar pruebas, puesto que si no lo hace no solo que aumentaría su fama de mitómano, sino que se convertiría en sospechoso en el evento de que llegara a acontecerle algo al candidato opositor.

El miércoles pasado, el presidente encargado ya denunció planes "de la ultraderecha" estadounidense vinculados al grupo de Noriega, ex embajador de EE.UU. ante la OEA, y Reich, ex embajador de EE.UU. en Venezuela, para atentar contra Capriles.

"Nosotros vamos a garantizar, y así lo hemos ordenado y así se está haciendo, toda la protección para todos los candidatos presidenciales, particularmente a este", reiteró Maduro al indicar que "hay sectores de la derecha venezolana involucrados en estos planes".

¿Hay lógica en lo que dice Nicolás Maduro? Si el señala que hay una afinidad y una conexión entre Estados Unidos y la oposición venezolana, ¿corresponde a la racionalidad que esa potencia elimine a Capriles, que por el momento es la ficha más sólida para enfrentar a un sistema de Gobierno nefasto?

La carrera electoral que se libra en Venezuela está llevada de un modo tan injusto, como que el candidato oficial no se ha bajado del superjet que significa estar en el poder, manejar todos los poderes y, especialmente, controlar la propaganda y los medios llaneros.

Es muy posible que haya decidido “proteger a su rival Capriles”, rodeándolo de una guardia pretoriana que no le permita al candidato opositor movilizarse libremente y así, presionado, solo tenga tiempo para estar en roces con el cerco que le rodea, precisamente porque esa guardia manejaría los tiempos en el traslado de un lugar a otro.

Hay varios temas que nos deja pensar Maduro. El interino venezolano, desde luego, está llamando la atención como un “buen adversario”, pero es posible que en su entorno se haya “madurado” una agresión a Capriles.

Ojalá pudiera entregar pruebas de lo que dice Nicolás Maduro, a quien el ex embajador norteamericano Otto Reich, justamente involucrado por él en la “conspiración”, le desmintió en esta absurda fantasía “revolucionaria”.

Esto afirma Otto Reich de la delirante salida del interino venezolano: “"Nicolás Maduro ha reiterado hoy su falsa acusación de que estoy conspirando contra la vida del candidato de la oposición, Henrique Capriles. Niego categóricamente esta acusación absurda y desafío a Maduro para que presente las «pruebas» que afirma tener. Esta mentira maliciosa es parte de una estrategia cubana dictada a Maduro que la está siguiendo con el fin de distraer al pueblo de Venezuela de la debacle económica que en los últimos 14 años han traído a este país".

Click to share thisClick to share this