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septiembre 3, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

La decisión de la Izquierda y el drama del PRE

Ha sido muy importante, para la salud cívica del país, la definición del espectro político progresista por un candidato de consenso, elección que recayó en Alberto Acosta, quien será la opción presidencial, en una decisión que no deja de tener posibilidades, habida cuenta que la izquierda unida se decantó por esa candidatura.

Alberto Acosta, quien participó por Montecristi Vive, legitimó su condición de candidato de la izquierda unida tras enfrentar a cinco precandidatos con notable trayectoria en el espectro izquierdo del país: Paúl Carrasco, Poder Ciudadano; Manuel Salgado, Socialistas Revolucionarios; Salvador Quishpe, Pachakutik; Gustavo Larrea, Participación; y Lenin Hurtado, MPD.

Para el Ecuador no es desconocido el nombre ni el accionar del candidato forjado en esta lid primaria de la izquierda. Justamente, dentro de lo que se constituyó el Movimiento País, uno de los fundadores e ideólogos fue Alberto Acosta, quien trató de construir la democracia de la revolución siglo XXI desde la Presidencia de la Asamblea y lamentablemente muy temprano conoció el sentido de “plenos poderes”, adoptado por el Ejecutivo.

Estos “plenos poderes” fueron usados para reemplazarle sin fórmula de juicio, es decir sacarle de su cargo, por obra de Rafael Correa, en favor de una pieza manejable (Fernando Cordero), habiendo, por lo tanto, perdido País, al irse Acosta,a uno de sus cuadros más valiosos y de temperamento democrático, que se retiró momentáneamente de la política, seguramente decepcionado.

La izquierda escogió a Alberto Acosta tras haber interpretado que Rafael Correa no representa precisamente una ideología consistente e inclusive, algunos de los actores políticos del sector han insistido que “Correa traicionó a la izquierda”, basados seguramente en la serie de yerros exhibidos por Correa en los temas indígena, minero y explotación petrolera.

Por otro lado, no es menos cierto que muchos situamos al actual Presidente en el casillero del populismo, no solo por sus actitudes histriónicas que le ubican como un Abdalá académico (hasta imitando palabras de Bucaram, ejemplo: pelucón o compañerito), sino por su sistema de mantenerse en permanente propaganda, usando los escándalos, haciendo de las comitivas del Enlace sabatino un sainete con baile, el mismo que suele darse en la socialización de la víspera).

Obviamente que Alberto Acosta se va a enfrentar a la gran propaganda oficialista que “fue Acosta” el que traicionó al proyecto, pero no hay que olvidar que a él lo sacaron de la configuración de ese proyecto y, además, quien solo desea acelerar el “proyecto” con acciones de tinte utilitario y sello personalista es el Presidente.

Además, el político Rafael Correa no solo que le falló a la izquierda auténtica, sino que le falló o traicionó al propio populismo. Tras un acuerdo al que arribó con el PRE para traerle a Bucaram del exilio, “siempre y cuando los amigos roldosistas voten por nuestro proyecto”, (se puede comprobar por las votaciones roldosistas en el Congreso), resulta que no solo que ha decidido no traer a Bucaram, sino que ahora los amigos del CNE están decididos a eliminar al PRE de la lista de tiendas políticas del Ecuador, parando su participación en las próximas elecciones.

La Corte Constitucional debiera juzgar la actuación del CNE, habida cuenta que el roldosismo es una de las fuerzas con organización política en el país. Los Bucaram, lamentablemente han tenido un sello confrontativo que seguramente lleva a muchos a sentir alivio por la posible eliminación del PRE (si no logra 35 mil firmas más), pero en este caso no solamente pierde un partido político. Al ser eliminado ilegalmente este partido simplemente pierde el conjunto de la democracia ecuatoriana.

Entonces, los mismos que ahora se alzan de hombros por el destino de un partido político al que se lo quiere enterrar encontrándose vivo, se darán de bruces cuando a ellos les toque el mismo sistema abyecto de ir fabricando el monopartidismo en el Ecuador, a la usanza del PRI de México.

El problema es que la Corte Constitucional también es una organización satélite del palacio de Carondelet, por lo cual se da por descontado que la CC va a santificar lo actuado por el CNE. Es decir, al roldosismo le ocurre lo mismo que al cantor Gustavo Ceratti, es decir está vivo pero en coma, lo cual significa que se halla prácticamente indefenso, salvo que hasta el 24 de septiembre logre reunir las 35 mil firmas que le faltan.

Al confirmarse la candidatura de Acosta, se perfilan cinco candidaturas con parcela definida en el país: la gobiernista (populista), con Rafael Correa; la de centro, con Guillermo Lasso; la populista moderada, con Lucio Gutiérrez; la de izquierda, con Alberto Acosta; y, la de la derecha, con Álvaro Noboa.

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