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octubre 15, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

La campaña sucia debe ser penalizada y contabilizada

Cuando un político tiene una legión de seguidores muy superior a otro y se sabe anticipadamente ganador, lo menos que se podría esperar es una actitud de respeto al chico y hombría de bien, como ocurre en la vida real cuando un atleta de dos metros no pretende involucrarse en una riña con un señor de 1,65 o como pasa en la carretera que la plataforma pesada respeta al Volkswagen que se pasa a su lado y al cual un simple roce le podría dejar retorcido e inservible.

En Ecuador, resulta que el gran político no tiene el mínimo respeto por el supuesto chico y ha decidido enfrascarse en una guerra nada limpia, lo cual hace sospechar que la gran adhesión que pregona no llega al nivel que publicita a través de encuestas arregladas.

Lo que hace el gobernante ecuatoriano es emular el sistema de la Revolución Siglo XXI proveniente de Caracas. En cuanto se inició la campaña presidencial en Venezuela, Hugo Chávez que conoce de la sicología de masas y obra en ellas una situación exitista, puso en la mesa una “encuesta” con el 25% de ventaja sobre Henrique Capriles.

Como que las encuestas no se cocinaran con los condimentos de los interesados, esa bendita muestra triunfalista fue la que se manejó durante toda la campaña, bajando apenas unas cifras, a términos más reales, en cuanto se acercaba la hora de la votación.

La diferencia real fue del 10%, pero además para consolidar esta diferencia, el ganador venezolano requirió de poner toda la maquinaria publicitaria de la que dispone una empresa electoral, que representa a todo el Gobierno, el mismo que utilizó millones de dólares petroleros para opacar a Capriles.

No lo lograron del todo, pero ese derroche de petrodólares publicitarios fue útil para seguir seis años más en el poder.De esta manera, Hugo Chávez, que por primera vez se sintió presionado, respira aliviado, porque su adversario bien pudo llegar más arriba y cambiar la historia, aunque esto se ve venir para una nueva nominación del ex Gobernador de Miranda para las próximas elecciones, cuando Hugo Chávez se halle, sea por edad, o por la supuesta vigencia de su enfermedad, en su ocaso físico.

En Ecuador, con idéntico sistema, lanzándose a una tendencia favorable “contundente”, la encuestadora Perfiles de Opinión coloca al Presidente con un respaldo del 56%, una rueda de molino que es muy difícil de tragar, en un momento de crítica nacional a la vigente corrupción gubernamental.

Una adhesión del 56%, entre un grupo de cinco candidatos, significa que empieza la carrera como un ganador casi imposible de alcanzar. Solo vamos a suponer que el segundo opcionado, Guillermo Lasso, solo llegaría al 22%, en el caso de tener la mitad de la torta sobrante (44 por ciento es el saldo que pelearían los cuatro adversarios: Lasso, Gutiérrez, Acosta y Noboa),

Pongamos que Gutiérrez tiene el 15%, con su voto duro y que entre Alvarito y Acosta se reparten el resto, éstos solo tendrían 3,5% cada uno, lo cual es irrisorio. Unas cuentas que no cuadran y no porque creamos que Correa no es el puntero, sino porque el porcentaje que le atribuyen está inflado con unos 20 puntos.

Bueno, una vez que hemos empezando este análisis negando la “realidad” que quiere imponer el Gobierno a través de su encuesta falsa, diremos también que si el Presidente tuviese en realidad ese nivel, no fuese necesario (de parte de sus estrategas) llegar a campaña sucia que está llevando, con derroche inmenso de dólares.

¿Guerra sucia? Díganlo claramente, ¿cómo? Uno de los mayúsculos ejemplos es la valla publicitaria colocada en la vía a la Costa. El Gobierno se ha gastado en Gigantografías que vinculan a Guillermo Lasso con el feriado bancario y que fueron colocadas en una vía a la muy concurrida hacia el sector costanero. "El cinismo del feriado bancario. Prohibido olvidar", se lee en el rótulo publicitario.

No se olvide usted que este prohibido Olvidar supuestamente lo puede utilizar el Gobierno. Además, ¿Por qué razón podrían utilizar un anuncio de estas características Gutiérrez, Acosta y Noboa? No es su estilo y por los textos (Feriado Bancario y Prohibido Olvidar) sí es el estilo de la gente de Alianza País.

El oficialismo ha incurrido en un golpe bajo, aún antes de que empiece la campaña oficial. Si el señor Presidente tiene el 56% real de adhesiones, ¿cree usted que se preocuparía de fomentar una campaña tan negativa?

“Se gastan millones de dólares en denigrar la honra de los ciudadanos”, dice el boletín de prensa del movimiento político CREO al que se pertenece Guillermo Lasso.

Los miembros de Creo piden a las autoridades “identificar y sancionar a los autores” del hecho.

Se aguarda para conocer la reacción del CNE, puesto que no es posible que la campaña sucia no sea penalizada y más aún llevada a contabilidad.

Por todos es conocido que Guillermo Lasso no tiene ninguna responsabilidad por el feriado bancario. Aún más, por todos es conocido que si hay un candidato presidencial que luchó contra la corrupción política banquera de fines del milenio anterior e inicios del actual ese fue Gutiérrez, quien combatió a Mahuad justamente por ese paso negro de la historia política y económica del país.

Es absurda la pretensión de intentar enlodar a un candidato que no tiene responsabilidad en un hecho nefasto. Consideramos que el afectado no solo tiene derecho a denunciar sino a seguir una querella a quienes han llegado al extremo de querer convencer una mentira como verdad.

Todo esto, lo enfatizamos, hace sospechar que la gran adhesión que pregona “Goliath” no llega al nivel que publicita a través de encuestas amañadas.

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