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diciembre 26, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Hora de exigir equidad en el proceso electoral

El escenario de este momento es de completa debilidad institucional. Todos aquellos que enfrentan un camino lleno de obstáculos en la actual carrera electoral, es decir siete candidatos, tiene la oportunidad de mostrar entereza para reclamar con legitimidad una mayor equidad en este juego electoral tan desproporcionado donde el CNE solo es un espectador de los privilegios de un solo candidato.

Para actualizar el tema del “actual escenario” situémonos en los últimos hechos. Siempre consideramos al Presidente de la República como un funcionario que no alcanza a comprender el valor de su investidura, de allí que se muestra como un elemento caracterizado por su incontinencia verbal, la misma que le ha causado más de un bochorno a él y al país, ¿o no recuerdan que recientemente, en Buenos Aires, pronunció ligerezas por el caso AMIA (matanza en Argentina de 80 personas de religión judía con autoría iraní)?

En otro desafío verbal de la marca Correa, hubo una sabatina que no está nada lejana, fue apenas el sábado 24 de noviembre, justamente hace un mes, el presidente Correa dijo: “Nosotros somos devotos de la verdad, Pedro Delgado tiene un título de cuarto nivel que es superior al de tercer nivel”. “Este tema de mi primo, les dará carroña a quienes se alimentan de esto”, etc…

Y en la parte medular de esta misma sabatina, la 298, el infalible dijo: “si me demuestran que Pedro Delgado falsificó su título, dejo la Presidencia y me voy a la casa…”

Como se sabe, una tenaz y valiente investigación llevada adelante por el asambleísta Enrique Herrería arrojó un resultado de impacto, la terrible realidad de que el primo del cero uno ha sabido usar un título sin haberse graduado como tal, es decir “economista”.

Además, lo que no dijo Rafael Correa, es que el Código penal tipifica como delito que un funcionario público haga constar datos no verídicos (falsificación de un título profesional) en documentos oficiales, lo que es sancionado con reclusión de 7 a 9 años. Arts. 337 y 338 del mencionado Código.

El Mandatario del Gobierno revolucionario no dijo tampoco, que el “acto de inmadurez”,como calificó su primo Pedro Delgado a la falsificación de su título, acarrearía al Estado, a demandas internacionales por las resoluciones que firmó como economista, en temas como la venta de empresas incautadas.

Pedro Delgado, que fue asesor presidencial, tiene que responder ante instancias judiciales por ser el protagonista de temas polémicos que no han sido (y seguramente no serán) aclarados por la justicia, ya que este ciudadano con toda la desfachatez de alguien que tiene privilegios, fugó del país a Miami. Recuerden que Delgado quiso vender COFIEC a un banco de Irán y cuando presidió el directorio de esa institución fue el elemento influyente para el préstamo de 800 mil dólares a GastonDuzac.

Aunque se quiera minimizar este escándalo, se ha producido una grave lesión a laéticapública, cuando el gobierno haciéndose el sordo, ante las múltiples denuncias contra el falsoeconomista, se anticipó en asumir una cerrada defensa, le rindió un homenaje público en desagravio, por su irreprochable y meritorio comportamiento como funcionario público.

No quisiéramos ingresar en el plano de leñadores que atacan al árbol caído. Pedro Delgado seguramente ya pasó a ser estigma y al Gobierno le toca desembarazarse de la idea colectiva de que hizo el papel de padrino y protector. Más aún, de impulsor de la figura de Delgado, puesto que al haber patrocinado el homenaje estaba garantizando que se trata de un ciudadano probo, de moral y personalidad intachable.

No estamos a favor de los que quiere que Correa cumpla con su palabra de renunciar en el caso de comprobación de la falsedad en el uso de un título profesional por parte de su primo. Ya que fue su palabra él verá si la cumple, pero los ecuatorianos independientes al Gobiernono deben forzar una transición, mucho menos cuando justamente se está terminando el presente ciclo presidencial.

Pero, ante un panorama de esta naturaleza, todas las otras funciones del Estado que han estado subordinadas al Ejecutivo, como si efectivamente la política hasta ahora aplicada representara un ejemplo moral para el país,deben desatar sus cadenas y actuar con total independencia, deben recobrar la calidad de vigías de sus propias responsabilidades.

Así, por ejemplo, el CNE debe velar porque el presidente candidato reciba los mismos derechos y deberes que los otros siete candidatos, que por ahora son ciudadanos comunesque enfrentan con las manos amarradas a un privilegiado que se mueve con propaganda y apoyo del Estado, acelerando la maquinaria estatal hacia la reelección, que de ninguna manera se merece, por más que a los ingenuos que no han ahondado en la realidad de los problemas del país les haya convencido.

Estos siete presidenciales tienen en este momento de debilidad institucional, la fortaleza de exigir que se dignifique y se aplique equidad en el proceso electoral. Feliz Navidad a todos y que se cumplan los propósitos de justicia, de ser mejores y elegir todo aquello que represente lo mejor para nuestro país.

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