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junio 14, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Fiscal Gagliardo, prisionero del caso Chucky Seven

Una de las noticias que tiene cierto aire ético y que lo propicia el fiscal general de la Nación, Galo Chiriboga, es que haya decidido que el Fiscal del Guayas, Antonio Gagliardo no dio un justificativo legal para excusarse de concluir el caso del pendrive que habrían compartido el abogado Gutemberg Vera, y el juez Juan Paredes, aquel magistrado de bolsillo que firmó la sentencia contra El Universo.

Habíamos señalado en días anteriores que era una vergüenza para la Justicia que el hombre encargado de indagar las acciones que rodean al caso Chucky Seven se haya excusado justamente cuando reunía todos los elementos para pronunciarse. Ahora, tras la decisión de su superior, el fiscal distrital del Guayas, Antonio Gagliardo, se encuentra en una disyuntiva, o mejor se hizo visible a la observación de la opinión pública.

Nadie podía haber imaginado que iba a rechazar, como ocurrió el último martes, la Fiscalía General del Estado la excusa que presentara el pasado lunes, 4 de junio, para continuar al frente del juicio del pendrive, más conocido como Chucky Seven, en el mismo que se investiga las supuestas irregularidades en la sentencia redactada contra los directivos de El Universo y el ex jefe de opinión del rotativo porteño, Emilio Palacio.

En lo que constituye un candado para que Gagliardo pueda escapar de su deber de investigar y esclarecer el clamoroso tema, el pronunciamiento de Galo Chiriboga y la institución de control que dirige, se torna en situación clave para impulsar la culminación de este caso.

Es que resultaba muy sospechoso que una autoridad abandone un caso con causas fútiles como postularse para un nuevo cargo, sabiendo que no ha cumplido tras varios meses con un tema que ya debió hacerlo alguien de mayor verticalidad.

El proceso, además, se halla adelantado por cuanto el Fiscal de Guayas al momento de presentar su excusa ya tenía los elementos necesarios para pronunciarse, especialmente tras el retorno, desde Bogotá, de la ex jueza Mónica Encalada, a quien el propio Gagliardo exigió presentarse para que declare en persona, pues ella había dejado un escrito y una grabación.

Para incredulidad de sus colegas, de los jueces, de la opinión pública, pese a haber reunido los elementos necesarios para llegar a un pronunciamiento, Gagliardo se negó a continuar con el proceso, supuestamente porque fue mocionado por la función de Transparencia para integrar la próxima Corte Constitucional (CC), en este punto ¿quién le tiró la boya salvavidas?

Sobre esta aspiración, de la cual fue sacado Gagliardo y él sabe que no se merece el presunto ascenso, se conoce que una comisión calificadora seleccionará a los nueve jueces que integrarán el organismo.

Lo de Gagliardo se pinta muy serio, luego de que la dirección de asesoría jurídica de la Fiscalía General, determinó que "no encontró los justificativos legales necesarios para aceptar la excusa del Fiscal del Guayas".

Gagliardo, que estuvo quemando tiempo, no fue más explícito al momento de excusarse, solo añadió “no estoy resolviendo el tema, si yo fuese otro lo archivara para hacer méritos, ganar votos (en el concurso para integrar la CC). Sencillamente me estoy excusando”.

La actitud de Gagliardo fue cuestionada por políticos y analistas. El asambleísta César Montúfar relievó la decisión de la Fiscalía General de negar la excusa del Fiscal del Guayas, para quien su fantasma “Chucky Seven”, sigue vivo.

Pero, por la misma actitud de Gagliardo, Montúfar exigió al Consejo de la Judicatura de Transición la destitución de este funcionario, dado que fomenta sospechas, al tratar un tema lleno de irregularidades y pruebas que demostrarían que Gutemberg Vera, el abogado del presidente Correa, hizo la sentencia de primera instancia del juicio contra diario El Universo.

El asambleísta Montúfar sostuvo que hay una clara intención de proteger al abogado del Presidente y que es grave que no se haya hecho una investigación completa como pedir la clonación del disco duro en la Corte del Guayas para demostrar que del mismo dispositivo salió una sentencia de Gutemberg Vera en un juicio aduanero y lo entregado al juez Juan Paredes para la sentencia contra El Universo.

Para el asambleísta Montúfar “Gagliardo no merece integrar el cuerpo del organismo de control, que aquí no hay un punto intermedio porque existen pruebas contundentes en este caso jurídico que se ha calificado como el más grave de la historia judicial del país”.

Se pensaba, tras el mutis espontáneo de Gagliardo que el caso Chucky Seven pasaba a mejor vida. Pero, no. Vuelve a la palestra y tras la virtual negativa a tratarlo, los ojos de la vindicta pública se vuelven más penetrantes sobre el fiscal que intento evadir su deber.

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