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mayo 22, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Europa, Norteamérica y Australia, difíciles de engañar

Si quieres que los demás hablen bien de ti, escoge a tu mejor hijo, a tu mejor empleado, a tu mejor virtud, para presentar la cara de tu proyecto o propuesta. Saldrás ganando. Eso hizo el Gobierno de Correa. Para hablar de la realidad ecuatoriana de Derechos Humanos no pudo escoger a mejor hombre que a Lenin Moreno, el vicepresidente, quien aparte de arrojar el perfil requerido de hombre tolerante lleva adelante un proyecto de inclusión social a los más vulnerables y eso trasciende en la imagen que quiere arrojar el régimen.

Se podría decir que una de las altas calificaciones del Gobierno, en cuanto a lo social, ha sido lograda justamente por el trabajo del vicepresidente.

Esto inclusive le ha conferido a Moreno la reputación de ser uno de los pocos hombres con posibilidad de ingreso sin problemas en los cuarteles de la oposición como del mismo régimen, con capacidad de influir, aunque usted no lo crea, en el electorado gobiernista y opositor.

Pero, no sabemos si por buena fe, ingenuidad o, deliberadamente, porque Moreno sabe que abordar lo otro haría perder puntos al régimen, casi no topó los temas que para europeos, estadounidenses canadienses y australianos no han escapado, y que tienen que ver con derechos humanos tan elevados como la libertad de expresión, la libertad de disentir, la no persecución a los opositores.

El vicepresidente Moreno fiel a su empeño de salvar con su trabajo al régimen destacó los avances significativos que se han dado más bien en el campo que él desarrolla, aunque reconoció que 'no perdemos la perspectiva, aun tenemos muchos retos por delante en la construcción de un Estado pleno de derechos', callando desde luego que el Gobierno, del cual es su segundo componente de mayor relieve, ha vivido seis años de estigmatización a la clase periodística.

Moreno dijo, para consolidar la utopía, que 'desde hace cuatro años en mi país se privilegian los derechos por sobre la normativa, el ser humano, por sobre la ley', todo lo cual suena muy bien, pero al conocer los casos de César Carrión o Fidel Araujo, detenidos solo por presumir que intentaron asesinar al Presidente, sin prueba alguna, bien se ve que el ser humano pasa a segundo plano.

Moreno olvidó que el Gobierno trazó prioridades frente a la necesidad de encontrar aunque fuera a la fuerza el chivo expiatorio o un culpable. Su discurso de 26 minutos encendió, solamente, la solidaridad latinoamericana. Tras esa intervención, el segundo mandatario recibió felicitaciones de varios delegados de países de la región como Venezuela, Colombia, Brasil, Cuba y Chile.

Creemos que esta felicitación tiene que ver, exclusivamente, con la adhesión internacional sobre el área social que ha logrado el segundo Mandatario. Como idea fue buena presentar esta fortaleza de Gobierno, pero no para delegados de países que tienen otros parámetros para medir los objetivos alcanzados en un foro como el de Ginebra.

La exposición que desarrolló el segundo de Correa no alcanzó totalmente su objetivo. Su testimonio fue receptado como una parte de la imagen que arroja Ecuador, pero no es el conjunto de materia capaz de suscitar la evaluación completa, habiendo otros problemas que han sido denunciados ante la OEA y ONU por organismos de la prensa nacional.

De allí que delegaciones de países como Bélgica, Canadá, Estonia, Francia, Alemania, Hungría, Letonia, Luxemburgo, Austria y Australia hayan manifestado su preocupación por la situación actual de la libertad de expresión y de prensa en el Ecuador, pues tales países, que están alejados de la forma de pensar latinoamericana, advirtieron que hay intimidación a periodistas, y a grupos de oposición irrespetando el derecho a la protesta social.

De los países de la región, otro que no se dejó engañar por el maquillaje del trabajo del vicepresidente fue Costa Rica que planteó de forma frontal que el Estado ecuatoriano garantice que la reforma judicial en marcha muestre la independencia de los entes políticos y privados.

San José también pidió que Ecuador se ciña al marco de derechos internacionales en materia de libertad de expresión, prensa y fin al delito de desacato.

De la misma manera se pronunciaron los gobiernos de Bélgica, Canadá y Estonia. Al representante de este último le preocupa los niveles de censura a la prensa.

Suecia le recordó al país que debe proteger la libertad de prensa y opinión; Suiza expresó además que el Ecuador tiene la obligación de respetar la libertad de prensa.

Es decir, no pasó desapercibido internacionalmente el intento de acallar a El Universo, a Teleamazonas, a la revista Vanguardia y a otros medios, solo por el hecho de no ser gobiernistas.

Bélgica, Canadá, Estonia, Francia, Alemania, India, Latvia, Noruega, Eslovaquia, España, Suecia, Suiza, Gran Bretaña, Estados Unidos, Australia y Austria, fueron los 16 de los 76 países que hicieron recomendaciones al Ecuador luego de que el vicepresidente Lenin Moreno hiciera un resumen de cumplimientos de las recomendaciones que se hicieran hace 4 años, al someterse al informe del Examen Periódico Universal (EPU), en el foro de la ONU.

En el importante foro de Suiza, no dejó de llamar la atención la intervención de Johanna Pesántez, ministra de Justicia, para quien “en Ecuador existe una absoluta independencia de la Función Judicial”.

Es decir, según el mensaje que ella dio, el juicio a El Universo, nacido de una sentencia judicial a todas luces mentalizada y creada por un abogado de una de las partes y entregada por un juez temporal (Juan Paredes), “no tiene visos de incidencia política”; la persecución a los veedores del caso Gran Hermano, “no tiene rastros de inclinación a los designios del poder político”.

Todo lo que digan en Suiza hasta el viernes tanto Moreno, como Pesántez y Fernando Alvarado, quien aparentemente inventa agresiones a periodistas públicos (recién ha trascendido este entuerto para nosotros), merecería una respuesta. No puede ser que solo hable en ese foro una de las partes interesadas.

La otra parte puede esclarecer la verdad (El Universo, Aedep, Fundamedios, Teleamazonas, Vanguardia, Unión Nacional de Periodistas, ONG´s).

En el Mundo hay colegas a los que se puede convencer. Pero hay otros difíciles de engañar. Ecuador sale con más sombras que luces del Examen Periódico Universal.

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