4
noviembre 28, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Tiempo de lecciones al periodismo pasivo

Bastó que Santiago Villa Chiappe descubriera las inconsistencias del heroísmo de Rafael Correa para que se decidiera hacer un documental que revela las lagunas y sicopatías del poder, algo que seguramente queremos ver, porque no porque nos prohíba Correa vamos a dejar de mirarlo sea en Colombia, España, Estados Unidos.

E inclusive en el mismo Ecuador, donde habrá que superar obstáculos y seguro ningún canal se atreverá a mostrarlo, salvo que tenga 80 ó 160 millones para resarcir los daños morales al jefe de Estado… pero para eso está la tecnología actual. Así que tarde o temprano la cinta prohibida, de 47 minutos, será vista.

Santiago Villa Chiappe seguramente es un desconocido para el 99,99% de los ecuatorianos. Hasta ahora no lo habíamos divisado, pero con este trabajo por cierto que alcanza difusión internacional y nuestro respeto. Nos ha dado una lección. Mucho más a aquellos periodistas compatriotas tan creyentes y pasivos que se convierten en caja de resonancia del poder y que son capaces de decir que creen a pie juntillas lo que dicta el gran señor.

Unos cuantos ecuatorianos identifican al periodista colombiano, pues Villa Chiappe fue el productor del documental ‘La Operación Jaque, una jugada no tan maestra’, realizado en el 2011 por el periodista colombiano Gonzalo Guillén y que fue presentado en Quito. Nacido en Bogotá, año 1981 este joven director de ‘Rafael Correa: Retrato de un padre de la patria’, tuvo la integridad de declarar, sobre los derechos de su obra: Los derechos del documental siguen siendo míos y no tengo ninguna intención de venderlos. Es decir, ‘Rafael Correa: Retrato de un padre de la patria’ no va a quedar prisionero de algún canal amigo de Correa, de algún magnate de la comunicación, que decida rifar al documental mañana, a fi de lograr un nuevo contacto con el poder.

Es una producción controversial y de hecho hay que decir que el periodista es valiente, pues las voces que emplea en su obra son inéditas y lograr que interpretemos qué pasó por ejemplo el 30 de septiembre, cuando se dice que el protagonista estuvo secuestrado. Hum… Posiblemente habla un militar que estuvo adentro y lo desmiente. Posiblemente alguien le señala con perseguidor y prepotente, dos cosas que no todos los ecuatorianos hemos descubierto. O, quizá es la víctima y por allí César Carrión le está encerrando en el sótano del hospital de la Policía. Nos hace imaginar escenas contundentes el bogotano que ha filtrado esta información, a su manera y no por eso una acción diferente a la que hizo Assange, a quien Correa ha elogiado.

El columnista del país vecino ha levantado una ola de reacciones. No se sabe lo que piensen de su trabajo o lo que promete su trabajo los siete candidatos a la Presidencia que no son objeto del argumento.

El hecho es que su solo anuncio nos lleva a la pregunta recurrente: ¿por qué el Gobierno prohíbe la difusión del documental ignorando su contenido? ¿O acaso sabe del mismo y considera que de llegarse a conocer sobre su contenido se desvanecería la imagen de héroe, de padre de la Patria?

Para que Natalie Cely y Fernando Alvarado hayan intervenido directamente significa que ellos tuvieron acceso al contenido. Y, que comprobaron por supuesto, que el argumento perjudicaba la imagen tan trabajada hacia el exterior de Correa.

Por eso nos parece extraño que América TeVe de Miami se haya retractado de dar a conocer ese contenido. Inevitablemente se hacen lucubraciones. Es un canal especializado en temas latinoamericanos, un canal hispano que tiene un público objetivo.

Al romper el formato original del acuerdo entre el canal y Santiago Villa, significa que ese canal no fue leal con su fuente. Pues debió respetar las condiciones originales sin dejar al descubierto el acuerdo América TeVe-Villa.

Pero aún así, un medio de comunicación que sabe que tiene una exclusiva, se juega a sacarla al aire. América TeVe no lo hizo porque hubo un arreglo más fuerte con los delegados de Correa.

¿Qué confianza puede tener un productor si acude al canal a ofrecer un tema polémico y del mismo se entera pronto la otra parte? Si es que se trata de evitar parcialidad, había que dar a su vez la oportunidad de réplica a la otra parte, pero no dar oportunidad a su intromisión.

Además, hay que recordar que Santiago Villa señaló que en su trabajo no hay ninguna voz en off, no hay juicios de valor del productor-director, no hay la opinión que quiera inclinar la balanza sobre el tema. Simplemente están las voces de los testigos, de personas que han vivido, padecido o compartido las diferentes incidencias de un Gobierno que cree en el show, mientras es el que se divierte, mientras es el triunfador, pero que evita a cualquier precio ser el afectado de ese mismo show.

Con este trabajo, Santiago Villa logra el respeto internacional en cuanto a, periodismo documental. Un género difícil, que requiere investigación, paciencia, cinco sentidos y, sobretodo, talento.

Este ingreso en el cosmos ecuatoriano le sirvió para conocer la sobredosis del populismo. Confiesa que le llamaron la atención dos cosas: “primero, el juicio que Correa inició contra (el ex articulista) Emilio Palacio y (el diario) El Universo. Me llamó la atención porque hacía mucho no veía que a un columnista lo acusaran penalmente y exigieran tres años de cárcel y tanto dinero. También tuve la oportunidad de hablar con Alexander Duque, alias ‘Chorizo’ (un guerrillero), quien sale en el documental. Y él habla de financiaciones que se hicieron a la campaña de Correa. Luego, cuando estoy en el Ecuador, me doy cuenta que cuenta que hay muchas cosas sobre el 30-S, que nunca salieron. Imágenes que no fueran permitidas en la TV ecuatoriana. Que hubo personas que no podían hablar. Y me sorprendió mucho ver la situación de la prensa allá. Y ver la cantidad, sobre todo, de juicios penales...

En el cuarto de hora, en los pocos días, que estuvo este colombiano en nuestro país, experimentó la adrenalina de la vida periodística en nuestro país. Queremos entender lo que sentirán los medios independientes ecuatorianos a los que se les ordena no publicar ciertas escenas, determinadas fotos. “Imágenes no permitidas”, como dice Santiago Villa. Y pensar que levantando la voz, sorprendiendo a los ingenuos que le dicen “héroe”, el que censura las imágenes habla de periodismo corrupto…

Click to share thisClick to share this