0
marzo 16, 2015 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

El gran Primo será el carnero a sacrificar

No podemos desperdiciar la frase que Guillermo Lasso le dijo al gran encarecedor de impuestos: “usted economista Correa ha demostrado saber gobernar en abundancia, pero en tiempo de estrecheces no sabe qué hacer”. Es que, el brillante economista ha dado, contra el pueblo, un paquetazo económico que no se le había ocurrido a ninguno de los gobernantes de la larga noche neoliberal. Un paquetazo al que no podemos ser indiferentes los que sabemos lo que involucra, lo que cuesta este golpe y cuánto nos afecta a todos. El único que no pierde y más bien gana por KO al pueblo, a 15 millones de perjudicados, es el Gobierno.

Un gobernante que infló el aparato burocrático duplicando los ministerios y dando cabida a cuanto socio fiel de la revolución pudo, que dispendió los petrodólares con gastos en edificios, como el de Unasur, que sirven para respaldar los desgobiernos de Maduro y cualquiera de los amigos que falle en turno, y que quiere, por lo tanto conseguir la financiación del Presupuesto del Estado a rajatabla, no iba a dejar de pensar cómo hacer “invisible” sus bmegalómanas medidas, que en adelante con barriles de petróleo más baratos no podía hacerse el derrochón, y tras consultar con la almohada prefirió encarecer los precios de dos mil productos importados con el pretexto de salvaguardar la producción nacional.

Y con sangre de horchata, el mentado genio, minimiza los efectos del paquetazo, aduciendo que los pobres no van a ser golpeados por la singular medida, es decir condenando a los pobres a ser siempre pobres, porque para dejar de serlo y pasar a la aparentemente inclasificable y ambigua clase media hay que comprar un televisor, unos zapatos deportivos de marca, una refrigeradora, a 25, 35 ó 45 % más, porque así lo decidió el rey o, bien, hay que resignarse a vivir sin derecho a progresar, porque si no entras en el terreno de los castigados.

Mientras estamos indignados por esta irreflexiva política social que conspira contra la mayoría y contra esta excesiva subida de los aranceles a los dos mil productos importados, convirtiendo este experimento revolucionario en un auténtico castigo, resulta que tenemos que aflojar la ira y contentarnos, por un hecho que desde luego alivia y aligera el aire enrarecido, “porque no todo es impunidad en Absurdistán”.

Bueno, resulta que la Justicia nos sorprendió positivamente al haber dictado sentencia un juez probo contra los peces gordos Pedro Delgado, Gastón Duzac y N. Endara, entre los seis que son reclamados por el caso Cofiec, aquel desaguisado ocurrido por conceder el gran Primo créditos sin las garantías ni documentación necesarias, que se produjo hace dos años, siendo el gran beneficiario su amigo, el argentino Gastón.

Pero, esta acción nos lleva involuntariamente a una asociación de ideas, su excelencia es muy bueno para cranear maniobras distractivas. Si bien es verdad que la Justicia ya debió responsabilizar a Delgado y compañía, es muy posible que el Gobierno de las mentes lúcidas esté jugando a la cortina, con esta maniobra que aún no sabemos si va a terminar por distraernos, es decir, “aquí el pueblo va a estar tan alegre de que traigamos a uno de los más buscados que se va a olvidar que le hemos aligerado los bolsillos y de que se evaporarán sus utilidades”.

Bueno, es que esto es lo que creemos los mal pensados. Los que piensan fanáticamente bien, los que creen en las sabatinas y no se pierden las cadenas, comentan en voz alta en los buses “que no pasa nada con la subida de los aranceles a unos cuantos productos, si vieran las grandes obras que sigue haciendo nuestro Presidente”, esperando que se unan a su pensamiento otros de la cofradía.

Pero, esta última acción, elevar los aranceles, demuestra finalmente que no estuvimos desacertados los que pensamos que nunca hubo cambio de la matriz productiva y que las arcas del Gobierno se quedan desbalanceadas sin el petróleo (en este caso sin los ingresos acostumbrados del petróleo).

En Quito se anuncian protestas para el 19 de Marzo, una fecha a la que debemos tomar en cuenta, porque dada la indignación que exterioriza un abigarrado sector de la población, bien pueda ser que tenga gran repercusión en la epidermis delicada del que no quiere ninguna crítica. Y también puede ocurrir que el campeón de las maniobras distractivas ya haya localizado a su primo Pedro Delgado en los EE.UU. Y, como el régimen maneja los tiempos y el juego,tras anunciar que la Justicia lo imputa, lo traiga de regreso al Ecuador, logrando con tan brillante decisiónel olvido del pequeño zafarrancho del 19M y, eso sí, los aplausos de una ciudadanía que no se cansa de ver las hazañas de un Presidente infalible. PONER TRAS LOS BARROTES A SU PRIMO CORRUPTO, SERÍA LA CONSAGRACIÓN DE CORREA y habrá matado dos pájaros de un tiro.

Click to share thisClick to share this