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febrero 3, 2014 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

EL GOBIERNO ECUATORIANO Y EL PROBLEMA CON LOS MEDICOS

Editorialista Invitado: José Ramón Alvarez

Nueva York.- Con una reacción poco usual, en los últimos tiempos, la clase médica ecuatoriana parece haber despertado. La reacción fue contra el texto del Art. 146 del nuevo Codigo Orgánico Integral Penal (COIP) que establece prisión, de hasta cinco años, por homicidio culposo para quienes ejerzan la mala práctica profesional. Concretamente, cuando un pacience fallece luego de haber sido intervenido por uno a mas galenos.

Ya era hora que un organismo clasista, en este caso la Federación Médica Ecuatoriana, con el respaldo de familiares y muchos estudiantes de medicina, detenga el abuso de autoridad y la prepotencia del gobierno actual.

En esta ocasión, las asambleas que los médicos realizaron en las diferentes casas de salud, a lo largo de todo el país, llegaron a la conclusión que el texto del nuevo código dejaba demasiada discrecionalidad a los jueces, normalmente obedientes del ejecutivo, para fallar en casos de presunta mala práctica.

Las noticias de última hora nos informan del convenio entre médicos y gobierno para buscar solución al conflicto. Será la Corte Nacional de Justicia la que emitirá una cláusula interpretativa del tercer párrafo del Art. 146. Originalmente, el pedido concreto de la clase médica era que la Asamblea redacte una forma precisa, para evitar que los casos queden a la discrecionabilidad de los jueces sumisos.

En el problema, se demostró el perfecto juego de la semántica que practican los altos e inteligentes asesores del mandatario. Cuando el propio Presidente de la República reprochó el reclamo y --como acostumbra-- dijo que los médicos estaban siendo victimas de la prensa corrupta, finalizó diciendo que los políticos interesados habían cambiado la vocal “e” por la vocal “o”. Correa alegaba que las famosas tres premisas: ... innnecesarias... peligrosas .... ilegítimas .....jamás van a concurrir. Mas tarde le aumentó cuatro mas. Ahora son siete las acciones que, en conjunto, deben ocurrir para sancionar a un médico por su mala práctica. Y, según sus propias palabras, para congratularse con los galenos -- asustado como estaba -- Correa dijo a la prensa:.... “ellos deben sentirse protegidos”..... por el contenido del código.

Lamentablemente, en honor a la verdad, en el Ecuador han ocurrido casos de mala práctica. Dándoles el beneficio de la duda, asumimos que fueron situaciones involuntarias, pero pacientes de clínicas y hospitales públicos y privados han pasado a mejor vida dejando en la orfandad a muchos niños. La dependencia responsable de las Naciones Unidas exigió a todos los países miembros, desde hace algún tiempo, la creación de sanciones para la mala práctica médica.

Ahora se le abre, al gobierno nacional, un nuevo conflicto.. El de los familiares de las víctimas de la mala práctica que piden y pedirán justicia. Pero, como las siete premisas no van a concurrir simultáneamente, las futuras denuncias y los posibles juicios serán sobreseídos y archivados por la justicia obediente al primer mandatario.

Aún así, pensamos que se avecina un cambio. Parece que se le está cerrando el círculo al prepotente. La clase médica sembró la semilla que los polítcos opositores no habían podido sembrar. Está claro que el Ecuador está despertando. Algo similar debió ocurrir con el Colegio Nacional de Abogados cuando se organizó el concurso para designar una nueva Corte Nacional de Justicia bajo la directriz de un empírico leguleyo, ingeniero eléctrico, desconocedor de jurisprudencia. Allí debieron surgir los primeros reclamos. Hubo un total silencio cómplice de la clase llamada a respaldar sus derechos.

Naturalmente que la clase médica no puede reclamar victoria. Faltan 180 dias para que el Código entre en vigencia. Ellos lo saben; cuando retorne la tranquilidad y los galenos hayan vuelto a colocarse sus mandiles se habrá comprobado que todo fue un engaño; que las promesas a los médicos fueron hechas por Correa en su desesperado afán por salir triunfante en el conflicto. La Corte Nacional de Justicia, quizás le dará la razón a los médicos y decretará que sea la Asamblea quien asuma la responsabilidad de cambiar el Art. 146. Y ésta se tomará su tiempo para redactar un texto que satisfaga a los médicos. Lo cual no va a producirse. En ese período los asambleistas“alza manos” recordarán que únicamente reciben órdenes del ejecutivo; y , como de costumbre, todo quedará en el olvido.

Las amenazas de llenar las vacantes que se produzcan con médicos extranjeros iba a producir el fantasma del vacío profesional en la rama de la salud. La advertencia de cubrir las renuncias con profesionales cubanos y venezolanos no era una solución técnica. Correa y sus asesores estaban perfectamente conscientes de la calidad de médicos extranjeros que hubiesen podido acudir al llamado.. Serían únicamente médicos desempleados en sus propios países, sin nivel profesional satisfactorio. Ni siquiera los médicos ecuatorianos correistas, triunfadores en el exterior, responderían al llamado del Ministerio de Salud.

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