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agosto 9, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

El freno a la apertura del nuevo aeropuerto

Por fin se puso el Alcalde de Quito en tiempo real. Ya no está empecinado en inaugurar el aeropuerto el 12 de octubre de este año, como había insistido, pese a no contar con una vía importante que comunique a ese importante terminal con la Capital.

El próximo lunes, 13 de agosto, tras reunirse con varios personeros de los sectores productivos, turísticos y comerciales el Alcalde decidirá la fecha.

No solo por la no culminación de una ruta principal de acceso al aeropuerto sino también por la proximidad de la Navidad, fecha de gran demanda el alcalde prefiere posponer el inicio de operaciones.

Ya se veía venir la postergación de la apertura de operaciones del nuevo aeropuerto Mariscal Sucre, que funcionará en Tababela.

Según expuso el personero quiteño, “varios sectores de la producción, exportadores y aerolíneas me enviaron cartas en las que solicitan se aplace la operación del nuevo aeropuerto debido a que a partir de octubre y hasta los primeros meses de 2013 existen fechas claves que impulsan un notable incremento en el flujo de pasajeros y exportaciones, por lo que sería complejo avanzar en un proceso de transición”.

En este punto, recordamos que el Alcalde señaló que la empresa que maneja el nuevo aeropuerto es especialista en transiciones de 12 a 48 horas. Aclaro que no estamos presionando para que se inaugure la fecha prevista, el 12 de octubre, solo estamos precisando que el personero quiteño no estaba realmente listo para la inauguración contemplada para el mes de octubre.

El burgomaestre quiteño argumenta que “estas entidades (las productivas, turísticas y comerciales) apoyan la construcción de la obra y ponen a disposición todo su contingente para el proceso de transición del viejo terminal al nuevo. Sin embargo, por la gran demanda que existirá, tanto en carga como pasajeros, piden se reconsidere la fecha de inicio de operaciones”.

Claro, es muy cierto lo de que se viene una alta temporada, aparte de que según se lee ellos no confían en un traspaso realizado con apresuramiento. No hay que olvidar que Augusto Barrera insistió en anterior oportunidad que la transición será cosa de dos días, es decir tiempo más que suficiente entre el 12 de octubre y el último día de noviembre (49 días).

Según el burgomaestre, por ejemplo “la empresa Tababela Cargo Center argumenta que a propósito de las festividades de Quito, Navidad y Año Nuevo utiliza 500 camiones para atender la creciente demanda de transporte de carga por el incremento de importaciones y exportaciones”.

Pero, Tababela Cargo Center es una empresa nueva y, por su nombre, parte interesada, es decir ingresa entre las empresas del Municipio o tal vez del Gobierno. Desconocemos por qué justamente esta empresa habla de 500 camiones, salvo que tenga experiencia, además se supone que sabe que el aeropuerto está adecuado para funcionar a partir de su inauguración.

Lo siguiente también es entendible y solo demuestra que hay desconfianza en el apresuramiento municipal: “de parte de aerolíneas como Tame, las cartas solicitan postergar la fecha de apertura de las operaciones en el nuevo aeropuerto pues los meses de diciembre y enero son temporadas de alta demanda y movimiento de pasajeros y los procesos de transición de un aeropuerto a otro tienen importantes grados de complejidad que podrían afectar gravemente a los clientes”.

Lo de “importantes grados de complejidad” es algo que ratifica que no son los interiores de la transición una cosa “de 48 horas” como el Alcalde insistió en su afán de inaugurar el aeropuerto coincidiendo con el inicio de la campaña electoral.

Según el Municipio la construcción del nuevo aeropuerto registra al momento un 98% de avance y están listos los edificios de carga, las bandas de equipaje y el terminal de pasajeros. “Actualmente se realizan únicamente retoques. Además, están instalados los puentes de embarque y desembarque, en tanto que las obras de los edificios catering, carga, Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional y planta de tratamiento de aguas servidas están por concluir”.

Pero en esta cifra porcentual no está tomado en cuenta uno de los elementos claves del complejo aeroportuario: la vía de acceso, que está en un 25%, lo cual desdibuja la imagen que se transmite desde el palacio citadino.

Frente a las lógicas preocupaciones manifestadas por los distintos sectores, el alcalde Barrera “decidió reunirse con personeros y representantes de empresas e instituciones relacionadas con la actividad aeroportuaria el próximo lunes 13 de agosto para dialogar alrededor de sus inquietudes y analizar las distintas propuestas”.

A nuestro entender, el Alcalde hace bien en no realizar la apresurada inauguración, puesto que la misma no solo que constituiría una necedad que se descubriría sola, pues si bien es factible inaugurar el edificio, se convertiría en una función electorera, cuando tras la pomposa ceremonia se descubra que no es fácil salir del atolladero a través de las vías existentes, que están bien para el servicio Quito-El Quinche, pero no Quito-Nuevo Aeropuerto.

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