0
diciembre 23, 2014 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

El “exitoso” estilo cavernícola

El fracaso en la diplomacia es uno de los baldones más grandes de este régimen. Patiño, retrato caricaturesco de su líder, amigo y coautor del zafarrancho, les cerró las puertas a los parlamentarios alemanes que quieren ver en situ el tratamiento ecológico que pregona el reino del “buen vivir”.

Alemania, como es lógico, ha acusado el golpe en su dignidad y se ve obligado a suspender su colaboración en materia ambiental, siete millones de euros que representan una notable contribución especialmente en tiempos de vacas flacas.

Hace poco más de un año el rey de Absurdistán estuvo en Alemania y según nos dio a conocer la propaganda gubernamental fue una gira por demás admirable, llegando el Parlamento germano a demostrar los mejores comentarios por la irrupción del economista en los diferentes foros del gran país europeo.

Por espacio de 10 días la televisión pública y las cadenas correístas nos tuvieron con la cantaleta del éxito de la gira. Bueno, nos dijimos, por lo menos de cara hacia el exterior disimula su falta de tacto para comunicarse.

Pero, estábamos equivocados. Es más, nos habíamos comportado cuasi amnésicos, porque este ridículo tiene antecedentes. El bipolar se encendió de iras porque hay una preocupación internacional, y concretamente alemana respecto al manejo del medio ambiente amazónico y del Yasuní. Resulta que ya es internacional la frustración a Yasunidos que no pudo merecer la aprobación de su Consulta, pese a haber reunido más firmas que las requeridas. El CNE ha anulado más del 50% de las firmas y se niega a someterse a una real verificación por parte de auditorías independientes.

De esta manera, en el país del buen vivir ha sido muy difícil tener la posibilidad de lograr la Consulta y una odisea de la misma manera les espera a los promotores de la Consulta para preguntarle al pueblo si quiere llegar a las reelecciones indefinidas o quiere que se respete la Constitución de Montecristi.

Decíamos que tantas sorpresas nos ha dado el líder que algunas de ellas ya se perdieron en la amnesia colectiva que es capaz de extenderse cuando los zafios manejan los asuntos públicos con tanta ambición y prevalecidos por su momentáneo poder. Es que nos habíamos olvidado que tras la soberbia idea de ir hacia todos los países del primer Mundo con una alcancía a la mano, recolectando la bicoca de cien millones de dólares anuales, grandiosa idea que se le ocurrió a Correa, para “no tocar las entrañas del Yasuní”, tras fracasar el absurdo intento, en los que embarcó a la señora Yvonne Baki y al ex vicepresidente Moreno, cuando Alemania solo ofreció dar unos cientos de miles de dólares, el héroe de los que reciben el bono de la dignidad dijo algo que en verdad avergüenza a los ecuatorianos que no nos interesa la limosna de la cola, el sánduche y la camiseta verde flex, sino que queremos un Gobierno de respeto y libertades, un Gobierno con capacidad de actuar con parámetros de conocedor de los rangos diplomáticos, humanitarios y sin la egolatría puesta al servicio de su propio culto. Dijo: “Llévense sus centavitos, no han comprendido sobre el proyecto ecológico más grande de la historia”. Allí nos acordamos de la película “Limosnero con Garrote”, cuando el que necesita hace malos gestos a los que no le dan lo que él exige.

Esta vez repitió palabras similares e igualmente ofensivas: “Llévense sus siete millones de euros. Si quieren les damos otros siete millones de euros para cursos de capacitación en respeto, en soberanía, en derecho internacional", dijo este gobernante de los tiempos cavernícolas, como si así fuese de tratar a cualquier delegación extranjera.

Alemania tiene que estar evaluando quien pierde más con estos exabruptos. Desde luego pierden todas aquellas organizaciones que requieren del apoyo del exterior para cumplir con sus programas. Ojalá que el que rechazó esa ayuda pueda cumplir con estas limitaciones.

Pero, eso no es todo. ¿Puede ser posible que un gobernante pierda la cabeza solo porque los parlamentarios alemanes querían verificar el tratamiento medioambiental de la revolución ciudadana? Seguramente hay algo que no está bien dentro de “todos los proyectos revolucionarios”, de lo contrario qué problema tendría el lidercito de marras?

Patiño desde luego solo es el eco, hace de malcriado que invoca constantemente la soberanía, de gran malcriado, pero esta situación de primates tiene el sello inconfundible del principal actor de esta mala comedia. Los dignos y soberanos que no quieren ninguna mirada desde el exterior. Así, con esta misma actitud fundamentalista, estos sujetos esquivarán la inspección internacional a la probable consulta o a cualquier resultado en urnas. Así actuó Maduro y así actúan los otros inmaduros.

Todo esto que nos deja perplejos, no impide que desee, sin embargo, a mis lectores, unas felices navidades. Si la familia permanece unida, la política y sus avatares causan menos efectos deprimentes. Abrazos.

Click to share thisClick to share this