0
junio 26, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Ecuador, a desmitificar el retorno de Abdalá Bucaram

Hay que prepararse a una campaña virulenta entre seguidores y opositores a quien se le llama en los círculos irreverentes del Ecuador como “El loco que ama”. Abdalá Bucaram es uno de los dos ex presidentes considerados como los que despiertan serias controversias, pues así como tienen detractores tienen seguidores que aún les defienden. El otro es León Febres Cordero.

No hay que confundir la circunstancia de ambos ex mandatarios con la de Jamil Mahuad, a quien como Mandatario se lo reprueba en forma casi unánime, por haber sido el causante de la debacle económica del período 1999-2000, en cambio no hay ese conato de defensa a su gestión, como ocurre en los casilleros León y Abdalá.

En el caso del líder populista ni hay sentencia ejecutoriada, ni su tema ha salido el ámbito de la persecución política. De esta manera todos se regresan a mirar a la Corte Constitucional, que tiene en sus manos la resolución sobre el posible sobreseimiento al ex Mandatario.

Mientras algunos se rasgan las vestiduras porque se piensa en el retorno de Abdalá Bucaram Ortiz al país, como equivalente al ingreso de uno de los jinetes del Apocalipsis, tanto a nivel de su partido (el Roldosista Ecuatoriano, PRE), como a nivel de Gobierno, seguramente se hacen cálculos sobre el efecto que causaría el reingreso en territorio ecuatoriano del ex Mandatario.

Hay que señalar, que Bucaram ya estuvo en el país el 2 de abril de 2005, y su presencia fue el detonante para la caída del Gobierno de Lucio Gutiérrez. Por entonces, fue la partidocracia tradicional (encabezada por socialcristianos e izquierdo democráticos) los que, confabulados con Alfredo Palacio (quien fuera binomio de Gutiérrez), decidieron impedir su permanencia en el país y detuvieron una nueva aventura electoral de Bucaram en el territorio ecuatoriano.

Con una animadversión pocas veces vista, los elementos de la vieja partidocracia decidieron no solo volver a expulsar a Bucaram, sino que propiciaron un nuevo golpe de Estado, pues Gutiérrez fue defenestrado, volviendo el país a caer en inestabilidad, la misma que no ha dejado de sentirse, pese a que en el papel continuamos en Estado de Derecho.

La idea del retorno de Bucaram ha tomado cuerpo no solo porque se vive una etapa preelectoral sino que el roldosismo volvió a recordar “discretamente” al actual Mandatario que hay un tácito compromiso entre AP y PRE, y por eso apoyaron sobretodo en el principio de su gestión a Correa.

En este momento, la clave para un eventual retorno de Bucaram Ortiz a Ecuador para candidatizarse a un cargo de elección popular es aguardar la decisión de la Corte Constitucional (CC), donde está en diligencia una acción de protección extraordinaria planteada por el PRE para que se nuliten los dos procesos penales por peculado que enfrenta el destituido ex mandatario.

La acción planteada a mediados del 2009 busca anular los procesos penales de la mochila escolar y gastos reservados, cuyo trámite se encuentra suspenso en la etapa de llamado a juicio, debido a que Bucaram está asilado en Panamá. En la Corte Nacional de Justicia (CNJ), el caso está a cargo del juez Wilson Merino. Los constitucionalistas declaran que con el actual Código de la Democracia, Bucaram podría ser candidato porque no enfrenta una sentencia ejecutoriada en ninguno de los dos juicios, la prisión preventiva sigue en firme, lo cual solo podría anularse a través de la acción de protección que la resuelva la Corte Constitucional. El pedido fue hecho hace tres años.

El tema volvió al debate público en días anteriores, luego de que el asambleísta Abdalá Bucaram Pulley (PRE) anunció el regreso de su padre para ser candidato (a asambleísta o presidente de la República), bajo el argumento de que el Código de la Democracia lo permite, ya que no tiene sentencia ejecutoriada. Si se candidatiza, “el Consejo Nacional Electoral no podrá negar la inscripción de la candidatura, ya que todos los candidatos tienen inmunidad desde que la postulación es aceptada”, señaló.

En la Fiscalía General y en la Defensoría Pública mantienen el criterio jurídico de que si el ex mandatario pisa el territorio nacional, la Policía tendrá que hacer efectiva la orden de prisión preventiva, con lo cual el proceso se reactivará.

Para tranquilizar a los que profesan Bucarafobia, según el defensor Público, Ernesto Pazmiño, los anuncios de la familia de Bucaram son “actos de marketing” (propios del populismo), aparte de que les sirve para medir la popularidad y las fuerzas del mismo Bucaram como posible candidato.

El caso Bucaram ha llegado a los más altos estratos. Durante el último enlace sabatino, Rafael Correa afirmó que la destitución de Abdalá Bucaram en febrero del 2007, por parte del entonces Congreso Nacional, fue legal pero ilegítima. “Es uno de los políticos más nefastos que ha tenido la historia del país, por el daño que hizo. Pero, hay que hablar la verdad, ese presidente (Abdalá Bucaram), fue destituido acusándolo de insanidad mental... Fue formalmente legal eso, pero absolutamente ilegítimo”, se atrevió a considerar, algo de lo que ha escrito en sus columnas varias veces el propio León Roldós, ex concuñado de Bucaram.

Pero, en las expresiones de Correa hay una ambigüedad que ayuda a la Corte Constitucional, función en la que también hay mayoría gobiernista. Si se interpreta bien lo que dijo el sábado el Presidente con talla de Salomón, llega a afirmar (salvo que ustedes piensen a la inversa) que “no estaría mal que le den luz verde a Abdalá, toda vez que fue ilegítimo lo que se hizo con él”.

Por lo demás, está claro que Correa no quiere admitir el ingreso de Bucaram sin que lo traten primero otras fuerzas políticas. Es que, aún teniendo todos los poderes, no quiere arriesgarse ni dispone él de la seguridad en la reacción del pueblo.

De lo que sí estamos seguros es que si entra Bucaram, el PRE empezará a votar por todas las tesis gobiernistas. El correísmo no se duerme en cuanto a extraer provecho de alguna necesidad del prójimo si está en sus manos y como pago a esos favores cumplir sus propios proyectos.

Click to share thisClick to share this