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junio 22, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Dos aeropuertos y dos elecciones

El paralelismo Chávez-Correa vuelve a correr en tiempos electorales con otra coincidencia: los aeropuertos La Carlota (Caracas) y el nuevo Mariscal Sucre (Quito).

Resulta que ambos aeródromos van a ser útiles para sumar votos en las próximas elecciones. Las infraestructuras de ambos van a sufrir modificaciones. En el primer caso el Comandante decidió transformar el aeropuerto de La Carlota en parque con circuito de Fórmula 1, noticia que le viene bien al deporte de los príncipes (el automovilismo), aunque no sabemos si al “pueblo pueblo” rojito le interese tanto una manifestación deportiva de alta inversión y en la que no participan realmente los lúmpenes creados por el propio Chávez.

Mientras tanto Correa, que nada tiene de responsabilidad en la construcción del nuevo aeropuerto capitalino, obra iniciada durante la alcaldía de Paco Moncayo y que la va a terminar el alcalde Augusto Barrera, sin embargo está dispuesto a usufructuar como el gran apoyador, el gran coadyuvante de la infraestructura, porque en cuanto a ser el invitado de toda boda nadie seguramente le gana.

Ambos presidentes a los que Goebbels ya no tiene que aleccionarles nada en asuntos de publicidad, van a levantar figura y van a estelarizarse con las dos obras, que justamente por su dimensión van a dar mucho que hablar al electorado.

Se dirá que no hay necesidad de ser cicatero a la hora de brindar elogios a estas decisiones, pero desde luego que estamos advirtiendo que ambos, Hugo y Rafael, estarán capitalizando electoralmente la puesta en escena de obras que en el primer caso no sirve exactamente para el pueblo y en el caso ecuatoriano no solo que no es idea de su excelencia, sino que la han llevado adelante dos alcaldes quiteños.

Aparte, por cierto, de que tratamos solamente de establecer esta nueva casualidad (el tema aeropuertos) en el camino mellizo de estos gobernantes, que tienen el mismo gen, el populismo.

Pero, hablemos brevemente de esas obras, ya que esto no se trata de esconder la parte productiva, para levantar en forma deliberada el telón de las críticas. La base aérea La Carlota tiene un sello histórico y está situada en el corazón de Caracas.

El idealismo de Chávez es convertirla en un parque en el que se proyecta albergar un circuito urbano de Fórmula 1, por lo que “en vez de aviones, tendrá pájaros; en vez de hangares, 5.000 árboles; en vez de helicópteros, un centro de convenciones y en lugar de militares, pilotos de F1”.

A raíz de que el corredor venezolano Pastor Maldonado ganó el circuito de Cataluña (España), se ha descubierto que Chávez no es tan apegado a los deportes populares, sino a los de élite, ¿o Juan Pueblo sigue esas disciplinas de pits, aceites, motores, neblineros y relanties?

Lo cierto es que en esta idea trabaja el Gobierno venezolano para transformar la base aérea Generalísimo Francisco de Miranda, La Carlota (base alterna al aeropuerto principal de Maiquetía), en un escenario deportivo, pero también en un nuevo espacio verde.

El director del proyecto, el arquitecto Lucas Pou, detalló que el parque tiene "el ancho de pista y de longitud del circuito de 4,5 kilómetros" que pide la F1. "Si en Mónaco, en medio de una ciudad se puede hacer, con más razón este es un sitio que puede ser perfectamente controlado", manifestó Pou al resaltar que su equipo ha mantenido contactos con varias personalidades vinculadas al mundo del automovilismo como Jaime Nogué, diseñador del Circuito de Cataluña.

Mientras tanto, respecto a lo que ocurre en Quito sobre aeropuertos se acerca la hora de la primera prueba del flamante aeropuerto capitalino, el 2 de julio. El Municipio dio a conocer que la construcción del nuevo aeropuerto, cuyo nombre aún no se precisa, pero que podría llamarse igualmente Mariscal Sucre, registra un avance del 95,13% y está dentro de los cronogramas y tiempo de construcción previstos.

El 22 junio se obtendrán los permisos con la autoridad aeronáutica para las pruebas de operación en pista y calle de rodaje, y la validación de la instrumentación se hará el 2 julio “cuando un Boeing 757 de American Airlines aterrice en el nuevo aeropuerto para probar el funcionamiento de estos nuevos sistemas”, según dio a conocer Phillip Baril, gerente de la empresa constructora Quiport.

Agreguemos una síntesis descriptiva: la superficie total del aeropuerto, que está a 2.400 metros de altura, es de 1.500 hectáreas. La estructura es capaz de soportar un sismo de 9 grados en la escala de Richter. La empresa constructora colocó 450.000 m2 de asfalto en la pista y calle de rodaje. El grueso del asfalto es de 70 cm. La plataforma posee 45 puestos de estacionamiento para aeronaves. La capacidad para la carga es de 250.000 toneladas, el doble del actual Mariscal Sucre, con una proyección para ampliarse a 10.000 m2 más según las necesidades.

Seguramente su inauguración, el 12 de Octubre, será objeto de mucho ruido y el alcalde Augusto Barrera (que no se sabe si invite al alcalde gestor, Paco Moncayo), tímido como es, seguramente dará un paso atrás para dejar que el primer plano de la inauguración la ocupe Rafael Correa, quien no tiene problemas para ganar pantalla.

Está visto que estos mandatarios, Chávez y Correa, saben manejar bien los tiempos y las oportunidades en cuanto a un reposicionamiento de imagen.

Para terminar, un hecho que tiene relación con algo afirmado en los primeros párrafos. ¿No habíamos dicho que Correa gusta de ser el invitado de toda boda? Ahora mismo se enfrascó en ser el héroe que arregla los entuertos de Lugo en Paraguay. Ojalá no ocurra situaciones como en el Regimiento Quito, al que acudió sin nadie invitarle un 30-S.

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