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mayo 31, 2012 Publicado por Edgar Jara en la sección Editoriales

Capriles entendió las claves de la campaña

En días anteriores, a propósito de postulantes nuevos y verticales, por cuya fuerza moral van a ser escuchados por los electores, habíamos señalado que un candidato retador está obligado a dar más (que no es lo mismo que sobreexponerse mediáticamente, como lo hace Correa). El retador tiene que dar pasos atrevidos porque ser respetuoso, ortodoxo y formal es para que el candidato oficial se sienta cómodo y mientras más plana sea la propuesta, más posibilidades tendrá de triunfar el otro, es decir el aún ocupante de la silla palaciega.

Bueno, permítanme hacer lectura de lo que está pasando en Venezuela, que viene a ser uno de nuestros espejos, puesto que, aparte de ser un país muy parecido al nuestro, allí está mandando un presidente populista tan o más abusivo que el nuestro, solo que en ese territorio se han puesto de acuerdo los opositores para ir con una sola opción, la misma que tendría el efecto de ser el centro de acopio de los votos protesta que logren sacarle electoralmente al cuasi dictador del Palacio de Miraflores.

Capriles inició la campaña rodeado de una gran expectativa, la misma que se diluyó en poco tiempo, puesto que el candidato no terminaba de sentarse para hacer un paréntesis, cuando se dio cuenta que una voz, absolutamente mediática, muy conocida en el Orinoco le decía: “A vos te quiero encontrar, Majunche (hombre reducido, sin ninguna posibilidad de algún triunfo)”.

Eso de Majunche divirtió a los venezolanos de las clases desposeídas. Porque si algo gusta a las populares es que le falten el respeto a algún hijo acomodado. Y, Capriles, gobernador del estado de Miranda, tiene fama de ser hijo afortunado.

La andanada de Chávez no duró mucho porque se enfrascó con su cáncer (real o inventado), pero aunque sea a través del Twiter siguió lanzando dardos y, aparentemente, empequeñeciendo a Capriles.

Henrique respondía tibiamente, no quería caer en excesos. No quería que le comparen con el populista. Pero, alguien le hizo ver (tal vez él mismo lo reparó en una noche de vigilia), que si el otro tenía rabo de paja, pues tenía que alzar también la voz.

En los últimos días lo ha hecho. "La delincuencia tiene sus días contados", dijo el retador recordando al electorado que si algo tiene sumida en la incertidumbre a Venezuela es la inseguridad, Henrique Capriles dio en el clavo y pegó martillazo al puntualizar sobre reales problemas venezolanos, algo que sí atrae a la población, antes que el discursito de hombre con uno u otro proyecto. Lamentablemente, el candidato formal y ortodoxo, no siempre tiene que manejarse con respeto al contrario.

En Ecuador no se ha llegado a ese proceso todavía y para empezar se van a multiplicar los postulantes. Aquí se mueven sin tino varios intereses y más de uno se considera el retador oficial (o el líder opositor), así que habrá una media docena de presidenciales, a los cuales el cuasi dictador de nuestra ínsula mirará con gusto, puesto que son varios los que se disputan el pastel de algo así como el 60% del electorado, lo cual quiere decir que a base de una millonaria campaña y de ofertas en los cuatro puntos cardinales de Ecuador, el predestinado se hará del 40%, cifra muy alta y que le posibilitaría llegar a una segunda vuelta con cómodo primer lugar y a más de ocho puntos de distancia de sus escoltas (Gutiérrez, Lasso, Moncayo).

Pero, aprendamos. Capriles empezó una campaña con real tono de líder de la oposición. Con denuncias contra el gobierno de Chávez, el candidato que busca el cambio en Venezuela presentó no solo su plan de seguridad. También les habló a los venezolanos de la necesidad de que el petróleo de su país sirva para replantear la inversión social en Venezuela, no en las naciones que medran de PDVSA (aquí prácticamente un jab contra Fidel y sus aliados).

Así que con esos dos temas ya empezó a descontar puntaje frente a Chávez, que según las encuestas de Miraflores se le iba con 20 puntos. A última hora se habla de cinco puntos. Mal síntoma para el eterno ganador.

Solo dos temas, la seguridad y la redistribución de los ingresos petroleros empezaron a mover el vehículo del joven candidato. Capriles explicó que “los policías y los jueces estarán comprometidos con la justicia en lugar de con la revolución”.

Desde que el actual mandatario llegó al poder en 1999, fueron asesinados de "153.000 a 159.000 venezolanos", según las cifras que comprenden hasta 2011, indicó Henrique Capriles al referirse a la ola de violencia que vive el país hace años.

Son datos estadísticos que no pueden dejar de tomar en serio los llaneros. En lo que concierne a la mayor riqueza de Venezuela y que ha sido dilapidada en programas sin mayores resultados, Henrique Capriles afirmó que se tiene "que poner a PDVSA al servicio de Venezuela" y agregó que, de ganar en las elecciones presidenciales de octubre, la compañía petrolera seguirá siendo del Estado.

Así, desmintió los rumores sobre una eventual venta en caso de que el chavismo dejase de ser gobierno. Además, reveló que el actual ministro de Energía, Rafael Ramírez, amenaza diariamente a los empleados.

"Les dijo que si ganaba Capriles, todos iban a ser despedidos, incluso, les dijo que se olvidaran de la producción, que lo más importante era defender el proceso político", manifestó el gobernador de Miranda.

Esta actitud decidida tiende a revertir la supuesta larga ventaja con la que aparecía Chávez. Un estudio de la firma Varianzas, realizado entre el 12 y el 26 de mayo, reveló que el presidente goza de un 50,7% de intenciones de voto, mientras que las preferencias del aspirante por la Mesa de Unidad Democrática alcanzan el 45,5%. Un 3,7% dijo no tener su voto decidido, por lo que el escenario podría verse más ajustado todavía.

En Ecuador, esperamos con paciencia al candidato que hable con seriedad sobre los problemas reales que azotan a nuestro país, muchos de los cuales tienen un coadyuvante.

Si el candidato en potencia habla con seriedad, sin rehuir el tema, eso sí basado en los hechos, no en lo que me dijo cualquier personaje afiebrado, capitalizará la necesidad que tenemos los ecuatorianos de tener un candidato fundamentado y con la decisión de cambiar varias condiciones que nos hacen sentir que falta un verdadero ambiente de democracia en el Ecuador.

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